#armariocápsula: playera sin empuntado Getsemaní

Tania de @mexicoacolores
Fotos: @mexicoacolores y @jacobfrerod

Dicen que en gustos se rompen géneros y no puedo estar más de acuerdo. Hay quienes se sienten muy cómodas usando falda y hay quienes se sienten muy cómodas vistiendo pantalón y mi caso es completamente apegado a la segunda opción (y quiero recalcar que no tenga nada en contra de las faldas.

Por diferentes argumentos, los diferentes tipos de pantalones me acomodan a la perfección y podría decirse que es uno de mis básicos estrella a la hora de usar textiles, aunque también me gusta jugar con otro tipo de prendas, como las mismas faldas y tal vez shorts.

Además estos últimos dos meses han sido caóticos para mi, al grado que he tenido que ser muy práctica en mi vestimenta para poder realizar diferentes actividades y en esta etapa he optado por los diferentes tipos de pantalones cómodos que forman parte de mi armario.

Reflexionando sobre esta decisión que es totalmente por practicidad, me puse a pensar en la cantidad de veces que hemos llegado a relacionar un textil artesanal (o varios) con el hecho de que para lucir, deben estar acompañados de prendas muy cargadas o muy vistosas y aunque es meramente un gusto, creo que los detalles están en la sencillez y claro, en la comodidad.

Así es que como no todas las ocasiones requieren de los más elaborados o “inventados” outfist, en este Armario Cápsula te propongo 4 combinaciones con prendas que tenemos en casa y que nos pueden sacar de cualquier apuro brindándonos practicidad, comodidad y un toque artesanal. En cada una de estas propuestas uso dos comunes, mi playera Getsemaní y mis sandalias, ambas de ReCrear.

El negro nunca puede faltar

Y no, no es mi color favorito, pero sí el más combinable por excelencia y con los accesorios correctos, los outfits se pueden tornar en elegantes. Más allá de que combinar una playera Getsemaní con pantalones negros y sandalias sea una opción sobria, es una opción que siempre puede convertirse en más formal en cuestión de segundos con el hecho de cambiar los zapatos y agregar un saco o suéter más formal.

Un toque de color

Y para que vean que no todos mis pantalones son en color negro, una playera Getsemaní va a la perfección con unos pantalones de color vino (en mi caso) o bien, en el color que a ti más te acomode.

Pantalones de mezclilla over size o boyfriend jeans

Los pantalones corte más grande, es decir, que no sean super ajustados al cuerpo, son la opción más cómoda para la temporada (aunque algunas revistas de moda digan lo contrario), y no necesariamente debes recurrir a una tienda a adquirirlos a un precio que bien podrías ahorrarte y destinarlo a otro textil artesanal, en mi caso, estos pantalones iban a ser desechados por mi esposo porque se habían roto de la entrepierna, así que corrí a aplicar unas costuras y parche, hice algunos ajustes en la talla y pude darle una segunda utilidad. Las sandalias ReCrear en verdad que le dan mucha frescura a este outfit justo por el clima caluroso.

Un overall

Una de mis reglas en mi estilo es NUNCA DE LOS NUNCA USAR UN OVERALL CON UNA BLUSA ARTESANAL O HUIPIl y esto se debe a que creo que hay bordados o lienzos con iconografías tan específicas y en zonas tan detalladas que no deben ser cubiertas total o parcialmente por el peto de estas prendas clásicas, sin embargo, la playera Getsemaní me animó a probar esta combinación, pues la textura de la misma es apreciable en cualquier ángulo de la prenda, por lo que no tuve conflicto al dejar mostrar el tejido por el lateral abierto del overall.

Porque la persona que hizo lo que tengo, es importante. Nos leemos en el siguiente Armario Cápsula.

#cómolouso: textil San Rober vistiendo la mesa

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

Un textil puede hacer una gran diferencia y es porque una de sus principales virtudes reside  en que cambia por completo el aspecto de lo que vista. Hoy nuestro protagonista es el mantel, textil de algodón tejido en telar de pedal por Artesanías San Rober, que será la base para vestir la mesa.

No se trata de un protocolo, sino de hacer de la protagonista en las reuniones, la más guapa. Luis Felipe Rojas, arquitecto de interiores y apasionado de otorgar a los espacios un carácter muy particular, recomienda tips sencillos para que la mesa, levante suspiros. Este ejercicio se hace con el mismo mantel para poder disfrutar y explotar de su versatilidad.

Sírvase usted mismo

El mantel actúa como una separación, puedes zonificar dónde se podrán servir los invitados. Esto te dará una limpia y segura para colocar el buffet. “Que se ponga todo a lo largo del mantel lo hará útil, relajado y atractivo visualmente. Puedes utilizar el mantel doblado para reducir la sección y tener una mesa más limpia o servirlo en una mesa auxiliar. Trata de generar una línea dinámica, agrupa por tamaños, experimenta con materiales, piensa en tu mesa como un paisaje montañoso, en el que existen planos y alturas. Lo de enmedio y más alto es decorativo, le sigue uno pesado (estático) y un nivel más pequeño que es más flexible y móvil

Un poco de aquí, un poco de allá

Si servirás en una mesa muy grande, es mejor dividir en pequeñas porciones y disponer la vajilla en dos secciones o más si lo crees conveniente. “Separa la vajilla en mitades o tercios de acuerdo con la cantidad de invitados que tienes, y deja disponible servicios completos: 6 vasos, 6 platos 6 servicios de cubiertos y al otro extremo lo mismo”. Trata de separar tu comida según las porciones, “el chiste es hacer que convivan, que se repartan, que se recomienden y generar una dinámica de comunicación en la mesa”. Los recipientes grandes al centro de los que se sirven todos y la porción que gusten; las guarniciones en recipientes medianos en los dos extremos de la mesa; lo más flexible y variado como las botanas en recipientes pequeños para que circulen de mano en mano.

El match no-perfecto

Tu mesa tiene mucho que decir, comunica con todo aquello con que eliges presentarla. Es importante tomar en cuenta que debe existir una congruencia entre los materiales del mantel y los utensilios que lo acompañan. No se trata de hacer el match perfecto, sino de crear un discurso entre los materiales, los colores y las formas con las que vistas tu mesa. “Integra materiales naturales similares a los de tu textil, no tiene que ser todo pero sí al menos una pista de la materia o los procesos por los cuales llega a tu mesa, eso siempre te dará posibilidades de hablar de lo que tienes y como lo estas utilizando, te da oportunidad de invitar a la mesa a las personas, tradiciones y técnicas que participaron en la creación de este objeto. El valor real de los objetos no está en su costo monetario, sino en la abundancia de significados que aportan a tu vida”. No te preocupes si es cristal cortado o barro, si tu objeto tiene algo que decir, ahí reside su verdadera relevancia en tu mesa.

Mesa para dos

Reduce la mesa según la cantidad de invitados al seccionar con el mantel. Puedes ocupar tu mesa en los extremos o en el centro y el mantel será el encargado de cubrir el área necesaria. “Elige un textil que cubra todo lo largo de tu mesa, así lo podrás usar cuando tengas todos los lugares ocupados. Cuando tengas una reunión más pequeña, puedes usarlo de forma perpendicular para así crear segmentos más pequeños de acuerdo con la cantidad de invitados que tengas. De ser necesario, lo puedes doblar, procurando que cada comensal tenga al menos de 60 a 80 centímetros sobre la mesa”.

Tip para doblar el mantel: lleva los extremos a la mitad, para que no queden por fuera. Si deseas reducir más su tamaño, repite de la misma manera, de los extremos al centro.




José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX




#cómolouso: textil Koke

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

Los textiles están presentes en diversos escenarios y nos acompañan todo el día, todos los días. No solo es una de las industrias más antiguas e importantes del mundo, también es una de las más grandes. Tiene oportunidad de crecer y evolucionar porque el material y las técnicas se diversifican, pero también las prendas se muestran como piezas con una naturaleza mutable.

Este mes una de las piezas de Artesanías Koke en San Felipe Cuauhtenco, Tlaxcala, revela algunos de los usos extra que puede tener en casa. De ser un mantel, la mesa se viste de gala y se convierte en la protagonista, pero este textil tiene la capacidad de mostrar su talento en otros roles donde también es la estrella.

Contenedor

En la cocina como en el closet es difícil mantener todo ordenado. Las cosas ahí se mueven todo el tiempo y tener todo acomodado no es algo sencillo. En la cocina, las servilletas terminan desdobladas y desacomodadas constantemente y junto con los frascos de la despensa, visualmente no es nada agradable. La solución fue poner todas en orden y hacer un paquete con todo los trapos. Puedes hacerlo del tamaño que necesites, para organizarlo de la manera que necesites y adaptarlo al espacio que tienes destinado para ello.


I

Itacate

A lo largo de toda la historia del hombre, transportar cosas ha sido una necesidad resuelta con distintos métodos en las que participan lo industrial y lo artesanal, pero hay una técnica ancestral que aún es muy válida y útil. En Japón se le conoce como furoshiki, un pedazo de tela que empezó a tener mayor relevancia en la vida cotidiana de los japoneses, para transportar comida principalmente. No solo lo puedes usar para llevar tus víveres, también te será muy útil para transportar todo a un picnic (y usarlo ahí de mantel) o en las mudanzas para evitar el uso de bolsas de plástico.

Funda

Tender la cama no es una de las actividades favoritas de la humanidad, pero hacerlo cambia la apariencia de la habitación por completo, no importa si todo lo demás está fuera de su lugar si la cama está tendida. No es complicado y te tomará muy poco tiempo. El toque especial lo puedes poner con este textil, pero no como colcha (que también funciona) sino para cubrir las almohadas. Los diversos colores le dan mayor versatilidad porque puede combinar con cualquier sábana, colcha o funda nórdica.

Cortina

Es ligero y perfecto para colgarlo como cortina. Puedes dejarlo para cubrir toda la ventana o combinarlo con otras de color sólido. Éstas cortinas filtran la luz, además de verse como un elemento decorativo, permite el paso, de forma velada, del resplandor solar para extender un ratito más las horas de sueño por la mañana. Si lo usas como cortina, es buena opción hacerle presillas, ponerle argollas o utilizarlo con seguritos para poder regresarlo a la mesa o cubrir tu cama cuando quieras.


José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX

#armariocápsula: huipil sin empuntado Cuatecontzi

Texto: Bea de #recrearmx y Tania de @mexicoacolores
Fotos: @mexicoacolores y @jacobfrerod

Huipil de Acrilán sin empuntado Cuatecontzi

Bea

Durante el mes de abril en la sección de #armariocápsula, Tania de @mexicoacolores y @jacobfrerod nos van a compartir cuatro atuendos distintos utilizando la misma prenda. Este mes le toca al huipil de acrilán sin empuntado Cuatecontzi, el cual es tejido en telar de poder en Contla, Tlaxcala por la Familia Cuatecontzi y maquilado en este mismo taller por Cecilia. Este huipil es uno de los primeros productos a los que en #recrearmx nombramos como #prendacompleta, esto quiere decir que tanto el textil como la confección del huipil se realizan en el mismo taller y esto significa una mejor paga para los colaboradorxs, menor impacto ambiental y aumento local de oferta comercial. Es decir, ¡es un ganar-ganar para todxs!


Cuando comenzamos a buscar colaboradorxs textiles en Tlaxcala, la Familia Cuatecontzi fue una de las primeras en abrirnos las puertas de su taller y enseñarnos todo este maravilloso (y oscuro) mundo del textil mexicano. Es maravilloso porque somos un país con una producción textil inmensa, pero por el otro es una de las industrias con procesos de producción más contaminantes y cadenas de suministro más largas. Esto significa que los textiles de Cuatecontzi se venden en todo México, lo cual es muy positivo, pero los vendedores finales desconocen la procedencia de estos productos y mucho menos conocen al productor original. Es más, tal vez tienes un textil de Cuatecontzi en tu casa y no lo sabes, ¡qué intriga!

El huipil sin empuntado Cuatecontzi es una de nuestras prendas más básicas, versátiles y fáciles de utilizar que tenemos en #recrearmx y lo puedes encontrar en infinidad de colores en nuestra tienda en línea en su versión corta y mediana

Estos huipiles son fabricados con hilo de acrilán, el cual es una fibra regenerada que es muy ligera y suave al tacto, tiene la gran cualidad de ser térmica. Esto quiere decir que es ideal para los meses de clima frío o en los que existen variaciones de temperatura durante todo el día. Así, podrás disfrutar de tu día sin cargar con tantas otras capas de ropa para protegerte de las inclemencias del tiempo.

Otra característica importante de estos huipiles es que no cuentan con empuntado, que son las terminaciones tejidas del telar en la parte baja del huipil. Tenemos otrxs productos que cuentan con empuntado pero existen varias razones por las que decidimos ofrecer este producto sin empuntado. La primera es por ecología, esto quiere que la Familia Cuatecontzi tejió metros y metros de telar sin parar y que Cecilia los fue cortando sin dejar desperdicio entre un huipil y otro. Además, al no tener empuntado, evita que los hilos que quedan trenzados en la parte baja se zafen o enganchen a algún objeto hacièndolo muy pràctico para situaciones de mucha actividad.

Finalmente, el ancho de estos huipiles depende del ancho del telar en el que fue producida la tela de acrilán. Esto es algo muy bonito pues con ello buscamos un objetivo doble: por un lado, no alteramos los procesos de producción de la Familia Cuatecontzi pues son procesos funcionales y reconocidos, y por el otro lado, invitamos a nuestrxs clientxs a repensar la manera de comprar y utilizar prendas. Esto quiere decir, que no todo lo guango es fodongo y que tú decides cómo combinar la prenda dependiendo de tu tipo de cuerpo. Lo que vienen siendo lo mismo a: ¡haz tuya la prenda y vuélvela única!

Básico, cómodo y casual

Tania

Una de las cualidades que más me gusta del mundo textil es ver el cambio de la prenda una vez puesta y sentir las texturas, lucir los colores y ser parte de su movimiento, pero hay un aspecto que me gusta más y siempre me da cierta emoción antes de tener mi propia artesanía textil: ¿con qué me la voy a poner?

Desde hace mucho tiempo, comprendí que el mejor estilo y la mejor moda es aquella que nos hace sentir contentos y cómodos, además de que hacer combinaciones de ropa no debe ser algo complicado, al contrario, puede ser algo muy divertido.

En este armario cápsula del mes de abril me tocó jugar con un huipil de acrilán sin empuntado Cuatecontzi y amé la idea en todos los aspectos. Para muchos de mis lectores no es extraño leer mis expresiones de amor y admiración por el proyecto ReCrear, pues a mi parecer, es uno de los proyectos más transparentes en cuanto a colaboración con artesanos de diferentes partes del país, además de tener un excelente manejo de los materiales para hacer empaques y etiquetas. En ReCrear todo y todos cuentan.

Al principio, sentí algo de preocupación al ver mi huipil de acrilán, pues a la vista, la textura y el grosor dan la impresión de que no es una prenda hecha para la temporada caliente, pero en verdad estaba equivocada. Este huipil es perfecto, además de colorido.

En el momento en que me di a la tarea de buscar las prendas para hacer las 4 combinaciones para este #armariocápsula del mes de abril, lo primero que pensé fue en los colores más lisos, frescos y sencillos que podemos tener en nuestro armario como básicos, así que me enfoqué en hacer juego con prendas de todos neutros, algo que ayuda mucho con la época de calor.

Comodidad

Tarde calurosa

Para la segunda combinación me fui por el tradicional short de la temporada (una prenda que encontré en un local de segunda mano), y a pesar de que no soy la mayor fan de los shorts, debo admitir que este outfit me hizo sentir con mucha fluidez. Creo que aquí encontré un look perfecto para un día de calor y de paseo.

Básico

Para la tercera combinación me fui por algo más casual (y a su vez muy característico de mi), usar unos pantalones blancos ideales para cualquier día de primavera o verano. Creo que el contraste entre el blanco y el color azul radiante de mi huipil, crean un juego sencillo de colores que a su vez se vuelve intenso y resaltante.

Negro versátil

Y por último, no podía faltar mi prenda en color negro (porque yo sin negro no puedo vivir). Estos pantalones de pierna ancha y aberturas, es una confección mía que hice buscando una prenda muy muy cómoda y versátil y a decir verdad, el resultado es mejor de lo que esperaba, pues el movimiento de la tela y del huipil me dieron la comodidad y seguridad que esperaba con esta combinación.

A todas las combinaciones les agregué mis inseparables sandalias ReCrear, pues mi intención con estas propuestas para el Armario Cápsula, se centró en hacer 4 outfits rápidos, sencillos e ideales para un día casual de paseo o relajación, pues no todo en la vida son formalidades y eventos. También hay que relajarnos.

Siendo abril el mes destinado al movimiento Fashion Revolution, me gustaría invitarte a cuestionarte si sabes de dónde viene lo que vistes y qué estás haciendo para disminuir las implicaciones negativas del mundo de la moda.

Porque la persona que hizo lo que tengo, es importante.

Nos leemos en el siguiente Armario Cápsula.

Compras Cero Desperdicio

¿Quieres tener una vida cero desperdicio  pero no sabes por dónde empezar? Comprar a granel es de los cambios más fáciles que puedes realizar cuando buscas disminuir los residuos que generas.

Hacer esto es más sencillo de lo que parece y no necesitas gastar mucho dinero yendo a lujosas tiendas de productos a granel. Lo único que debes hacer es buscar mercados locales (de preferencia cercanos a tu casa o trabajo) a los que puedas llegar caminando, en bici o en transporte público.

En estos mercados encontrarás un sin fin de alimentos que puedes comprar sin necesidad de usar empaques: frutas, verduras, cereales y semillas; los cuales muchas veces provienen de productores locales.  Es muy útil que antes de ir planees qué es lo que vas a comprar y de acuerdo a esto selecciones los envases, contenedores, bolsas o canastas que llevarás.

En mi visita al tianguis San José de los Cedros (que se pone los domingos cerca de mi casa) llegué después de una caminata de 15 minutos y cómo sólo necesitaba comprar unos aguacates, fresas y duraznos llevé la canasta de #recrear tejida por Matías y dos bolsas de tela del taller de Saul Acoltzi.

En estos mercados encontrarás un sin fin de alimentos que puedes comprar a sin necesidad de usar empaques: frutas, verduras, cereales y semillas; los cuales muchas veces provienen de productores locales.  Es muy útil que antes de ir planees qué es lo que vas a comprar y de acuerdo a esto selecciones los envases, contenedores, bolsas o canastas que llevarás.

Si aún  no te animas a intentarlo te dejo algunas de las razones por las que mi familia y yo empezamos a hacerlo.

  1. Cuando compras a granel practicas el consumo responsable
  2. Compras solo lo que necesitas y así disminuyes la cantidad de comida que se desperdicia.
  3. Contribuyes a reducir la cantidad de envases que se desechan y que contaminan los suelos, el agua y el aire.
  4. Apoyas a los pequeños productores que no tienen los recursos o la infraestructura para vender en los grandes almacenes.
  5. Ahorras dinero ya que no estás pagando por el envase que viene con el producto que adquieres.
  6. Las compras son menos impulsivas ya que no hay empaques llamativos con mensajes engañosos.
  7. Compras productos frescos  y más sanos.

Ahora que conoces los beneficios y ves lo fácil que puede ser, ¿no te dan ganas de intentarlo?

Como puedes ver, comprar a granel tiene varios beneficios ambientales y sociales. De la misma manera, llevar bolsas y contenedores cuando sales a la calle ayuda a que el desperdicio no te agarre por sorpresa. Lleva contenedores y bolsas que no sean estorbosos. Otra cosa que es muy útil es dejar tus bolsas cerca de la puerta para no olvidarlas, verás que pronto se te hará costumbre llevarlas cada vez que sales de compras.

Nos gustaría mucho saber si ya has comprado a granel y qué es lo que no puede faltar en tu despensa. Comenta en la entrada. ¿Ya lo has intentado?

Greenstories: Tips para cambiar tus hábitos de consumo y convertirte en un consumidor consciente y responsable con el medio ambiente y la sociedad.

#cómolouso: cestas utilitarias

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

La cestería es uno de las artes más antiguas de la humanidad. Inicialmente se tejían en fibras de origen vegetal como el mimbre o el junco, pero hoy es más común encontrar canastas hechas con materiales sintéticos. El material y las formas han cambiado, pero no su producción, que es de las pocas artes que no se ha industrializado.

La práctica de la cestería tiene registros que datan del antiguo Egipto, en los que se utilizaba como contenedores pero también eran usados como moldes en la alfarería. Se dice que fue una invención de Minerva, la diosa de la sabiduría, las artes y estrategia militar en la mitología romana, por cierto que también es considerada como la patrona de los artesanos.

Hoy los canastos o cestos, tienen diversos fines porque no solo son útiles, también son bonitos. Matías y Ponchito trabajan el tejido en fibra plástica en Santa Catarina Puebla y son creadores de las piezas que hoy protagonizan esta entrada. Ayudan a organizar y a guardar de todo, pero a veces puede tener usos para las actividades cotidianas y servir fuera del contexto para el que los tenemos reservados. Hoy te compartiré cómo los uso en casa, quizá puedas encontrar algunas propuestas divertidas y compartirlos con nosotros.

Para escurrir

Nunca me han gustado las coladeras redondas porque es difícil guardarlas. El horno de mi estufa, como probablemente de la tuya, está lleno de trastes, pero los coladores nunca se acomodan por su forma redonda, por eso, los canastos tienen una doble función al escurrir y contener la verdura en el refrigerador. El mismo en el que puedes lavar y enjugar tus alimentos, también te sirve para escurrirlos y llevarlos al refrigerador. No te estorbará y tendrás un mejor aprovechamiento del espacio.

Enjuaga, seca y guarda tus frutas y verduras

Para el baño

En el baño uno de estos canastos tiene toallas, cremas, papel higiénico y otros productos del baño. No solemos poner mucha atención a este espacio en casa, así que acomodando esto dentro del canasto tendrás una mejor apariencia del sanitario. También lo puedes usar dentro de la regadera. Yo no soy fan de los clásicos artilugios que cuelgan de la regadera, así también puedes hacer el tuyo con un canasto y un cordón. Puedes poner el shampoo y las esponjas de baño dentro, pueden mojarse y el agua se escurre perfectamente.

Acomòdala en el lugar que te sea mas ùtil

Para archivar

El escritorio es un desastre cuando empiezan a acumularse cosas, y son papeles que debo tener a la mano porque eventualmente dejarán de servir y los puedo reciclar, pero en lo que les llega el momento debo tenerlos a la vista. Puedes hacer un archivero muy fácil con un cordón de algodón y lo puedes dividir en las partes que necesites. Además, puedes ajustar el largo del cordón para hacer el espacio más angosto si necesitas archivar cosas más pequeñas, como sobres. Déjalo expuesto como el mío, que tengo sobre el escritorio, o puedes meterlo en un librero o dentro del armario. Con un poco de creatividad puedes colgar unas etiquetas por fuera de cada segmento que hagas y escribir qué es lo que cada espacio contiene, ¡adiós al desorden!

Encuentra fácilmente tus cosas con las divisiones

Para separar la basura orgánica

Cuando cocino, siempre separo la basura orgánica. Solía juntarla en una cubeta de aluminio, pero siempre se hacían mosquitos, entonces comencé a guardarlo dentro del refrigerador, porque hasta que la cubetita no se llena, la entierro en el jardín. Me evité los mosquitos, pero no es agradable que suelte todos los líquidos de descomposición, así que el canasto permite que escurra (lo pongo sobre un plato) y es más fácil juntar hasta por cuatro semanas antes de llevarlo a la composta en el jardín. Puedes cubrirlo con un trapo de cocina para refrigerarlo o llevarlo fuera inmediatamente después de cocinar.

Para hacer queso

Estaba a punto de comprar un molde para preparar un queso canasto de almendra cuando me encontré la pieza más pequeña de la colección. Es una receta doble muy sencilla y te va a encantar. Puedes ajustar la cantidad de ingredientes para obtener tanto queso (y leche) de almendras como quieras. Yo usé una taza de almendras, 600 ml de agua canela, vainilla y un poco de miel. Deja las almendras en agua, suficiente para que las cubra, durante uno o dos días; tápalas con un paño y guarda el recipiente dentro del refrigerador. Después de este tiempo, escurre las almendras con la ayuda de tu canasto (no es necesario que conserves el agua en las que estuvieron) y enjuágalas en el chorro del agua. Lleva a la licuadora con los 600 ml de agua y tritura durante un par de minutos. Dependerá de la potencia de tu licuadora pero deben desbaratarse lo más que se pueda.

Utiliza una manta de cielo para colar y separar el líquido de la pasta de almendras. Exprime todo el líquido con tus manos y una vez que tengas todo el líquido por separado, puedes agregar los ingredientes que sugiero y poner más agua si así lo deseas. Ahora ya podemos empezar la preparación del queso con la almedra triturada, que por cierto se llama okara. Con esa también puedes hacer galletas o añadirlo a tu cereal.

La okara mézclala con una cucharadita de levadura de cerveza, una cucharadita de grenetina (o agar-agar para hacer un queso vegano 100%) sal y pimienta al gusto. Agrega 100 ml de leche o agua, tu eliges si quieres usar la de almendra recién preparada o cualquier otra leche vegetal o animal. Tritura por un par de minutos para tratar de eliminar la mayoría de los grumos. Si usas agar-agar necesitas llevarlo al fuego unos minutos, con la grenetina no es necesario.

Coloca un poco de la manta del cielo dentro del canasto, para que no se escape l preparación por las ranuras. Vierte la mezcla y llévalo al refrigerador por unas horas. Te encantará, la textura es suave y su sabor es delicioso. Prueba agregar algunas hierbas aromáticas y disminuir o aumentar la grenetina para obtener mayor suavidad o firmeza en el queso, ¡delicioso y nutritivo!


José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX


#miomio : ¿Y QUÉ HAGO CON TODA ESTA ROPA?

Por Equipo MIO

Está muy de moda limpiar tu guardarropa y jugar a ser Marie Kondo, pero todo es risas y diversión hasta que, por un lado tienes un clóset súper limpio, y por el otro montañas y montañas de ropa sin saber qué hacer con ella.

En MIO procuramos extender el uso de la ropa y por eso hicimos este diagrama para facilitar la decisión de qué hacer con cada prenda que saques, ya sea del clóset de tus pequeños o del tuyo. A continuación te explicamos cada una de las opciones:

GUARDAR: La más sencilla de todas pero la más difícil. Para llegar a esta opción tienes que haberte asegurado no solo de que sea una prenda que está en buen estado sino que tienes que ser honesta y pensar si tiene futuro en tu clóset. Cuántas veces no guardamos algo con la promesa de ahora sí usarlo, o pensar en el valor sentimental que tiene, conservarlo para un evento específico o para cuando bajemos de peso. Algunos dicen que una buena regla es: si no has utilizado algo por seis meses, probablemente ya no lo harás, pero lo mejor es ser honesta contigo misma y saber si realmente quieres conservarlo.

AJUSTAR/ ARREGLAR: Esta opción pocas veces la consideramos por preferir reemplazar algo que fácilmente se podría reparar y quizás también por la complejidad de modificar algo si no tenemos idea de cómo coserlo o sin saber a quién acudir. Si no sabes coser, la clave es encontrar a la persona indicada que pueda ayudarte, desde una tía, una amiga, un sastre o hasta el servicio que ofrecen algunas tintorerías. Estas alteraciones no tienen que ver sólo con reparar ropa que esté dañada o descompuesta, sino también transformarla en algo que sí te emocione usar. Para esto Pinterest seguro te da inspiración para agregarle, ponerle, pintar, desgarrar, unir, etc. Con la ropa de los niños a veces algún parche o aplicación puede transformarla en una prenda favorita que van a querer usar mil veces.

DONAR: En esta opción hay muchos matices, ya que no solo nos referimos a dar la prenda a alguna institución de caridad. Aunque es una idea de lo más linda y generosa, muchas veces no tenemos alguna institución cerca, o las prendas que queremos donar son ropa de fiesta o piezas que quizás no todo el mundo usaría. Una opción divertida es hacer algún intercambio con amigas o amigos, que cada quien lleve algo que esté en buen estado pero ya no quieran usar y así todos salen con prendas nuevas. En el caso de la ropa de los pequeños, algún intercambio con niños de otros salones puede ser una gran idea.

RECICLAR: Finalmente, la opción de reciclar puede ser un poco confusa. Si bien los centros de reciclado textil no son tan abundantes como los del papel, tienes varias posibilidades. El reciclaje aplica sobre todo para prendas con daño irreparable, que se pintaron o se rasgaron y están en tan mal estado que ni tú ni nadie las seguiría usando. Una de las soluciones que más nos gusta es cortar estas piezas y hacer trapos que puedan ayudar en la limpieza de la casa, cortarlos y guardarlos para utilizar como pañuelo o, si de plano te gusta la creatividad, hacer algunas de estas manualidades.

Esperamos que esta guía te sirva y comenta también todos tus tips para hacer esta guía más completa.


Si tienes dudas o comentarios sobre algo en específico no dudes en escribirnos a: hola@mio-mio.co

Mio Mio es una marca mexicana que quiere fomentar la relación de cariño entre l@s niñ@s y su ropa, que la usen por más tiempo y la hagan suya.

#armariocápsula: Capa Hombros Xochitex

Texto: Tania de @mexicoacolores
Fotos: @mexicoacolores y @jacobfrerod

Además del claro problema de contaminación ambiental que trae la industria de la moda rápida o fast fashion, la apertura a los mercados, el boom de comercio y alcance de su mayor ventaja competitiva, los precios accesibles, lleva  al consumidor de la mano y lo hace comprar para tener más y mayor cantidad de posibles combinaciones. ¿Para qué? Días después de la compra, se abre la puerta del armario para escuchar el clásico pensamiento: “no tengo que ponerme”.

A lo largo de mi vida como escritora de moda y estilo usando textiles tradicionales, me he encontrado con diversos artículos en diferentes fuentes que hablan de las múltiples combinaciones que se pueden lograr partiendo de “x” número de prendas básicas. Me he topado con textos que describen “los 10 básicos que no pueden faltar en tu clóset”, sin embargo, he podido experimentar y constatar una cosa, no hay mejores aliados que los básicos cómodos y que vayan con tu estilo.

En el microblogging que hago desde mi cuenta de Instagram (@mexicoacolores), publico imágenes que van relacionadas a mi filosofía de vestir y combinar mi ropa donde siempre intento incentivar el consumo responsable, porque antes de hablar sobre consumo ético, hay que ser responsables con nuestros hábitos de compra. En una de estas publicaciones puede leerse “Comprar con amor y respeto” porque me parece que el problema no radica en llenar el armario: la clave está en cómo lo hacemos, qué ponemos en él y por qué una vez que entendemos y aplicamos esto, nuestra perspectiva cambia.

Soy de la idea de que el concepto de la moda no debe estar relacionado con la cantidad de prendas y accesorios que tengas en el armario, se pueden hacer diversas combinaciones partiendo de las mínimas piezas. Si eres de las personas que les encanta tener un incontable número de prendas de vestir para que las opciones nunca falten, te invito a cuestionarte ¿qué porcentaje de tu armario es producto de la moda rápida? ¿qué porcentaje son prendas de segunda mano? ¿cuántas piezas cuentan historias de vida y están hechas bajo estándares de comercio ético? ¿qué compraste porque te gustó y qué compraste porque lo necesitas?

Recuerdo el primer video que hice donde jugaba con diferentes combinaciones de ropa y zapatos para hacer 5 combinaciones de ropa usando siempre un textil, que en ese caso se trató de un huipil de flecos largos de ReCrear. Tenía pocas horas de publicado el video cuando una persona dejó un mensaje donde hacía referencia de mi poca creatividad para hacer combinaciones , fue ahí donde capté que tal vez lo que el consumidor de moda en redes sociales quiere ver, son múltiples texturas o muchísimas variaciones de accesorios. Esto es  es un efecto inculcado por la pedagogía del consumismo desmesurado que no deja consecuencias favorables. Lo siento, yo soy una persona del mundo real donde, a pesar de tener un blog, no puedo mentir respecto a que tengo contados básicos y prendas a las que no me importa mostrar repetidas ocasiones públicamente (ni en persona ni en mis redes).

Eso sí, puedo decir que cada pieza de vestir vive su vida al máximo conmigo, es más, tengo ropa que aún uso y que me compró mis padres cuando iba en la secundaria (osea de hace 15 años), digo, si la ropa aun me queda y está en buenas condiciones, ¿por qué desecharla?

Posiblemente, si eres mi seguidor desde hace tiempo, ya te habrás dado cuenta que muchas prendas que uso con mis textiles se han repetido, porque mi mensaje es que no necesitas un gran número de cosas para lucir increíble portando con orgullo tus textiles.

Así es que partiendo de todos estos pensamientos , hice estas 4 combinaciones usando una capa de hombros ReCrear, una prenda tejida en telar industrial en el taller Xochitex ubicado en Contla, Tlaxcala. Cuatro combinaciones en las que traté de usar un mínimo de prendas que en mi mundo y mi estilo son parte de mis básicos y me hacen sentir muy cómoda. Estas propuestas están centradas en mi mayor regla de la moda: “menos, es más”.

En las cuatro combinaciones usé un común denominador (además de la capa de hombros), una blusa negra de tirantes que considero un super básico que me saca de diversos apuros. Decidí que fuera una prenda fija para no que veas que puedes jugar con una sóla prenda para vestir en diversas ocasiones o situacion

Tania: En la primera combinación decidí usar unos pantalones de media campana con unos zapatos cerrados de tacón bajo; una opción para el viernes casual de la oficina o para una tarde social.

Jacob: para mi primer outfit quise elegir un atuendo sencillo pero un poco fuera de lo convencional más allá de playera y jeans. Overall slim fit gris claro con una playera de estampado tropical (ambos en tonos neutros para resaltar el elemento principal, la capa) y tenis. Me encantó lo práctico de este outfit para compartir un café con amigos o simplemente para un viernes relax en el trabajo.

En la segunda combinación, decidí irme por la opción para la fiesta con un palazzo negro y unos zapatos altos, en verdad que este outfit no le pide absolutamente nada a un vestido elegante.

Para la tercera combinación me fui por una opción que es muy de mi estilo, unos pantalones de pierna ancha que fueran a tono con uno de los colores del tejido de mi capa de hombros y mis amadas sandalias ReCrear. La versatilidad de este atuendo radica en los colores, pues la prenda artesanal puede variar en colores y texturas, lo cual permite perfectamente jugar con la forma del pantalón y sus tonos.

Por último, pero no menos importante, usé una falda de vuelo hecha en tela de algodón, una prenda que lleva tanto tiempo conmigo que en verdad no puedo recordar cuántos años, cuántas mudanzas y cuantos outfits ha recorrido a mi lado y nuevamente, unas cómodas sandalias ReCrear van a la perfección.

En mi blog siempre trato de recordar que al final, este es mi estilo, es mi filosofía y tu tienes la última palabra en cómo lo usas y adaptas. Puede que te guste y puede que no.

Para cerrar, te invito a que hagas el siguiente ejercicio:

Elige una prenda elaborada bajo un proceso artesanal o de moda lenta y escribe en una libreta absolutamente todas las combinaciones que puedes armas usándola como prenda principal. ¿Cuántas te salieron?

¿Verdad que si tienes que ponerte?

#traducciones: El fraude de la filantropía

Por CHRIS LEHMANN

Éste artículo  fue escrito en inglés por  Chris  Lehmann y publicado por Jacobin el 25 de Agosto del 2018. La traducción fue realizada por Rosa y puedes leer la versión original aquí.

La filantropía es la manera que tiene la élite global para proyectarse como los bienhechores – las personas que están destruyendo el mundo están posando como sus salvadores.

En la foto: Leymah Gbowee, Nick Kristof, Laurel Weldon, y Melinda Gates hablando en el evento Goalkeepers en el 2017 en Nueva York. Goalkeepers es organizado por la fundación Bill y Melinda Gates.

La filantropía es la manera que tiene la élite global para proyectarse como los bienhechores – las personas que están destruyendo el mundo están posando como sus salvadores. 

Como lo plantea Anand Giridharadas en su imprescindible libro, Winners Take All (Los ganadores se llevan todo, La farsa de la elite cambiando el mundo), “No cabe duda que la élite de hoy puede estar entre las élites más socialmente conscientes de la historia. Pero también es cierto que son, por la fría lógica que dan los números, una de las más predatorias.”

Mientras los salarios se estancan y disminuyen; los apoyos a la renta, a la vivienda social y a la vivienda pública son reducidas perversamente, un nuevo estilo de filantropía bienhechora apunta a transformar el alivio social en una oportunidad de emprendedurismo. En grandes corporativos consultores como McKinsey, o en grandes espacios de encuentro global como Davos, Aspen y Doha, envueltos por el luminoso halo cálido y autocomplaciente de las Clinton Global Initiatives (CGI); la misma clase que lucra con la inequidad global se reúne para buscar formas de mitigar sus síntomas — de manera lucrativa, por supuesto, por medio de un conjunto de “disruptivas” intervenciones impulsadas por el mercado en temas de salud pública, transporte, vivienda y otras esferas que son vendidas a los inversores como maneras ingeniosas de hackear a la sociedad. 

El dogma perverso detrás de estas iniciativas es el mantra “ganar-ganar” — la noción de que la necesidad de reforma social nunca implica un coste para las ganancias netas.  Como uno de sus principales teóricos, Greg Ferenstein el exreportero de TechCrunch lo explica, si asumes que el sector público está fundamentalmente en conflicto con el mercado:

Te preocupan por las disparidades económicas. Quieres que los sindicatos protejan a los trabajadores de la grandes corporaciones. Quieres un gobierno más pequeño que no interfiera con los negocios. Pero si no asumes esto, y crees que a toda institución necesita irle bien y que todas trabajan juntas, en realidad no quieres sindicatos o regulaciones o soberanía o cualquiera de las otras cosas que protegen a las personas. 

El autor resume esta sinergia entre gobierno-mercado, ridículamente, como “optimismo”. Después de todo, la élite neoliberal ha encontrado un remedio para las desigualdades salvajes que genera el mercado —un conjunto de correcciones sociales cosméticas que acatan la lógica del mercado, tales como los micro-préstamos o los vales escolares. 

Giridharadas provee una crítica lacerante a esta racionalidad traidora con conocimiento de primera mano; ya que fue un consultor en McKinsey y miembro del Instituto Aspen, quien también ha hecho rondas de pláticas TED. Su acceso de iniciado (insider) le permite  desentrañar los fracasos intelectuales y morales de nuestros optimistas jefes supremos mostrando un retrato devastador sobre las “redes y la comunidad” y “la cultura y estado mental” que él llama “MarketWorld” (MercadoMundo): 

Estas élites creen y promueven la idea de que el cambio social debe ser buscado principalmente por medio del mercado libre y la acción voluntaria, no por medio de la vida pública, las leyes y las reformas de los sistemas que las personas compartimos; consideran que deben ser los los grandes ganadores del capitalismo y sus aliados quienes supervisen, sin que el cambio sea antagónico a sus necesidades; y que los mayores beneficiarios del status quo deben jugar un papel principal en las reformas a este status quo.

Como Giridharadas apunta, defender el MercadoMundo no requiere poner fin a las distorsiones  y disminuciones del pensamiento social. La psicologa social Amy Cuddy, por ejemplo, dio una de las pláticas TED más exitosas en la historia al presentar al activismo feminista principalmente como un cuestión de adoptar pequeños cambios al comportamiento en ambientes laborales, tales como las llamadas “posturas de poder”. Tales comentarios acerca del conflicto social, escribe Giridharas, “Han dado lugar a teorías deslavadas de cambio que se plantean como personales, individuales, despolitizadas y respetuosas del sistema y del status quo, y en lo más mínimo disruptivas”. Bruno Giussani, el funcionario de TED que presentó la plática de Cuddy, admite esto, mencionando que incluso ha acuñado un término para denominar a la evasión de conflicto por parte de la elite: “pinkering”, llamado así por el argumento del lingüista Steven Pinker el cual plantea que el arco de la Historia se inclina ineluctablemente hacia la paz mundial.

Reportando sobre la última conferencia convocada por la CGI, Giridharadas cita el discurso de despedida del ex presidente Bill Clinton a esta Alta Iglesia de MarketWorld. “Giridharadas cita al ex presidente Bill Clinton en su discurso de cierre apelando a esta Alta Iglesia del MercadoMundo. “La gente buena, comprometida con la cooperación creativa, tiene un impacto positivo casi ilimitado para ayudar a la gente hoy y así dar a nuestros hijos un mejor mañana”, Clinton recitó. “Esto es todo lo que funciona en el mundo moderno”. Giridhardas acertadamente se refiere a esta última afirmación como  “increíble” —evoca la insistencia de Margaret Thatcher sobre el hecho de que simplemente “no hay alternativa” al reino del capitalismo desbocado. 

Giussani sugiere que tales narrativas Olímpicas sobre la reafirmación de las élites sirve para desechar cualquier perspectiva crítica como retrógrada o ignorante: “Tus problemas realmente no son importantes en comparación con los del pasado, y tus problemas no son realmente problemas porque las cosas están mejorando.”

Cuando se le preguntó si todo este Pinkering flagrante había contribuido al contragolpe  de enojo pseudo-populista que agita actualmente al Oeste, Giussani asevera, “Claro que la distorsión contribuyó. Creo incluso que es uno de sus motores principales.” Sin embargo, los líderes de opinión del MercadoMundo esperan poder superar la crisis actual aferrándose más firmemente que nunca a sus consignas favoritas. El sorprendente resultado del voto al “sí” del Brextit, por ejemplo, apuntó a la observación por parte de Clinton segun la cual quienes apoyaban el Brexit simplemente “no tenían idea de lo que estaban haciendo”. Como lo apunta mordazmente Giridharadas, “Las personas que se habían encomendado a la tarea de entender el enojo a su alrededor estaban ya comprometidas con la idea que el enojo no tenía ninguna posible base en la razón o en la elección consciente.”

Y éste, en general, es el mundo discursivo que continuamos habitando desde las elecciones de Trump. El MercadoMundo y sus portavoces mercenarios insisten firmemente que todo está fundamentalmente bien en el mundo – que los líderes Demócratas están siendo intimidados por las fuerzas oscuras de Trump porque son “efectivos”, como lo mencionó Pelosi en un descabellada entrevista publicada recientemente en la revista Rolling Stone. En efecto, está claro que el sueño neoliberal de gobernanza ha sido un fiasco grotesco, con Pelosi los demócratas están viéndose enfrentados a su pico más bajo de su influencia política en los Estados Unidos desde 1924. Pero esta es una amarga verdad que nunca penetrara en los costosos desfiles de la autocomplacencia neoliberal. 

Sobre el autor

Chris Lehmann es editor en jefe en Baffler y autor de The Money Cult: Capitalism, Christianity, and the Unmaking of the American Dream (Melville House, 2016) (El Culto al Dinero: Capitalismo, Cristianismo y la Disolución del Sueño Americano). Fue gerente editorial de In These Times, su trabajo también ha aparecido en The Atlantic Monthly, The Washington Post y Slate, entre otras publicaciones.  

#cómolouso: taza recta Me Hai

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

Cuando se tiene un objeto en las manos, es seguro que llega con toda una historia detrás. Está la mano de una o varias personas que se involucraron en la creación de ese objeto. En particular lo artesanal, que como la cerámica en este caso, despertó mi interés para llevarme a conocer sus procesos e incluso a enlodarme las manos en un taller de producción. Cada pieza tiene un carácter único, la mano del artesano y toda su historia quedan impresas en los objetos que produce, vierten sueños, energía, sentimientos. Por eso la cerámica es tan especial para mi; son la pasión del otro por su oficio, y es en este caso, una de las labores de mayor tradición. Tierra y fuego, aunada con imaginación, diseño y color para entregarnos uno de los objetos que nos acompañan en los momentos de mayor gozo.

Podemos hacer de lo cotidiano algo extraordinario, para darle el fin utilitario a la pieza que fue creada por el taller Me hai en San Ildefonso Amealco, con la intención de formar parte de nuestras vidas como el oficio ha formado parte de la suya.

Además del líquido (café o té) que las tazas pueden contener, se antoja poder darle otros usos. Aquí cuatro formas de utilizarlas en la preparación y presentación de cuatro de mis recetas favoritas.

Arroz con leche de almendras y pera flameada

Una taza de arroz sirve perfecto para compartir con cuatro personas. Lo pongo a hervir con agua y canela, cuando está suave se cuela. En un sartén pongo una taza de leche de almendra, azúcar y el arroz, hasta que adquiera la textura deseada. Apaga y deja reposar.

Las peras se parten a la mitad y se ponen en un sartén caliente para sellar la parte plana. Se baja el fuego para no quemar la fruta, si deseas puedes agregar un poco de miel para caramelizar. En los últimos minutos, se retira del fuego y se vierte un caballito de tequila, mezcal, ron o cualquier licor a la mano. Se regresa al fuego y con cuidado se ladea para alcanzar la llama y que se prenda el alcohol. Sin moverlo, deja que el fuego se consuma.

Apaga y deja enfriar antes de comerlo. Yo sirvo un poco de arroz y encima una mitad de pera, además le espolvoreo un poco de la cáscara de cacao tostado, pero también puedes agregar nueces o almendras para un crunch extra.

Ensalada de betabel, naranja y jícama

Cocer dos betabeles grandes en una olla con suficiente agua, porque tardan en cocerse. Si el agua se termina y aún se sienten duros, agrega más agua pero caliente. Yo los saco a media cocción para partirlos a la mitad o en cuartos y tenerlos más rápido.

Ensalada de betabel, naranja y jícama

Pelar una jícama grande y cortarla en cubos, lo mismo con la naranja, partirla en cuartos y desgajar. Cuando los betabeles estén listos, dejarlos enfriar y también cortar en cubos. Mezclar lo anterior en un bowl grande con un poco de pimienta quebrada y sal de mar.

Pastelitos María y el Mar

Poner en la licuadora media taza de avena y media taza de amaranto hasta pulverizar. Mezclar con media taza de harina, una cucharadita de royal y media cucharadita de bicarbonato.

Licua una taza de leche de almendras, un plátano, una cucharada de linaza y una cucharada de aceite vegetal. Mezcla con los ingredientes secos con los húmedos en un bowl grande, hasta que se incorporen perfectamente. Si está muy seco puedes agregar un poco más de leche o agua, pero no debe quedar muy líquido.

Con un poco de aceite vegetal engrasa las tazas y enharina. Reparte la mezcla sin llenar la taza hasta el tope, máximo ⅔.

Poner a hervir dos tazas de agua en una cacerola con tapa, cuando esté caliente acomodar las tazas dentro para cocer a baño maría a fuego medio. Dependerá del tamaño de la taza, pero tardará aproximadamente 30 minutos. También lo puedes hacer en el horno de la estufa, cuidado su cocción con un palillo, cuando este salga limpio el pastelito estará listo.

Déjalo enfriar para decorar con fruta fresca y crema batida de coco, para hacerla, necesitas una lata de leche de coco que pondrás en el congelador por una hora antes de usar. Bate a velocidad máxima y cuando se formen picos endulza con azúcar glass vuelve a batir pero en la velocidad más baja y lo menos posible. ¡Cómelo directamente de la taza!

Pastelitos María y el Mar

Sopa Ofelia

En un sartén fríe con aceite vegetal ajo, cebolla y cuando estén dorados, agrega una hoja santa hasta que esté suave, sin dejar que se queme. Lleva estos ingredientes a la licuadora con una taza de frijoles negros más dos tazas del caldo en el que se cocieron. Licua suficiente para no colar, porque al hacerlo se pierde mucha fibra de los frijoles. Regresa al sartén y sazona, rectifica la sal y si es necesario agrega un poco más. Deja que hierva unos minutos a fuego bajo. En las tazas coloca juliana de tortillas fritas, aguacate en cubos, unas rodajas de chile chipotle, habas y champiñones. Lleva a la mesa y sirve directamente la sopa de frijol, calientita y apapachadora.

Sopa Ofelia

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José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX