#greenstories: Una prenda que sorprenda

Del 22 al 28 de marzo de 2019 se llevó a cabo el Fashion Revolution Week, el cual es un movimiento que surgió en 2013 como consecuencia de la tragedia en una fábrica textil en Bangladesh 🇧🇩 donde el edificio Rana Plaza colapsó y dejó como saldo 1,133 personas muertas y 2,500 heridas.

(Foto: Shutterstock)

A raíz del incidente surgió este movimiento que invita a los consumidores a preguntarse “¿quién hizo mi ropa?” ¿Alguna vez te lo has cuestionado? En lo personal, jamás me había puesto a pensar en eso hasta que vi el documental “The True Cost”, el cual cambió mi percepción sobre la moda al ver las condiciones inhumanas en las que se encontraban lxs trabajadorxs haciendo la ropa que yo traía puesta ese día.

Aunque al inicio me sentí culpable, luego me di cuenta que podía hacer las cosas diferentes y que era momento de cambiar mis hábitos de consumo relacionados con la moda. Entendí que podía comenzar con tareas sencillas como comprar prendas de forma más consciente, humana y responsable.

A partir de entonces, empecé a pensar en qué podía hacer yo para cambiar mis hábitos diarios y contribuir de manera ambiental y social. Inicié mi propio armario cápsula y también se me ocurrió la idea de jugar con las prendas y retarme a encontrar la mayor cantidad de combinaciones posibles. Fue así que se me ocurrió crear el reto una prenda que me sorprenda.

Este reto surgió como un experimento en donde quería poner a prueba todo lo que siempre había creído y resultó que fue una experiencia bastante divertida y, por lo tanto, liberadora. 

¿En qué consistió el reto?

En usar durante una semana una prenda que me permitiera hacer distintas combinaciones y que sorprendiera con cada atuendo. En está ocasión use un huipil de recrear que me permitía contestar las 3 preguntas esenciales que debemos responder cada que compramos una prenda nueva: ¿Realmente lo necesito? ¿Puedo combinarlo con otras prendas que ya tengo? ¿Qué tan seguido lo voy a usar?

Elegí una prenda que representará dignamente los valores del fashion revolution week: Huipil Corto Getsemaní de recrearmx . Cuando vi el huipil en #recrearmx me enamoré, no solo sabía quién lo había hecho, sino que su diseño era hermoso y estaba elaborado con algodón reciclado. ¡Era la prenda perfecta para el reto!

Me gusta hacer unas fichas técnicas de las prendas que utilizo en estos retos para tener claro toda la historia y trabajo detrás del producto y que esto me sirva como motivación.

Ficha técnica del Huipil Corto Getsemaní

¿Quién lo hizo? Verónica Cruz Tonix y Efraín Cuahutle Romero fundadores de #artesaniasgetsemani

¿Dónde? En Tlaxcala

¿Cómo? Usando la técnica de telar de poder y usando como material algodón reciclado ♻️

Los resultados del reto

En una semana usé el huipil 7 veces, lo que superó el promedio de uso de una prenda de moda rápida. ¿sabías que una prenda de moda rápida solo se usa en promedio 5 veces?

Me sentí feliz y orgullosa de portar una prenda que reflejara mis valores. ¡Así que la quiero usar muchas más veces!

Cambié varios paradigmas ya que a través de mis acciones pude comprobar que menos es más. Con una prenda logré muchas combinaciones y con todas me sentí feliz, cómoda, diferente.

Mi más grande aprendizaje fue que TU VALOR COMO PERSONA NO TE LO DA LO QUE VISTES, ERES LA SUMA DE LOS  VALORES QUE PROYECTAS Y QUE GUÍAN TUS ACCIONES.

Greenstories: Tips para cambiar tus hábitos de consumo y convertirte en un consumidor consciente y responsable con el medio ambiente y la sociedad.

#cómolouso: lámpara de barro Alfredo

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

El arte de iluminar

La iluminación es un arte fundamental en la concepción de un espacio. Al igual que el concreto, el vidrio, la madera o el acero, la luz es un material arquitectónico. La iluminación crea espacios únicos y permite diseñar cualquier área con un ambiente particular. Iluminar de la manera correcta no es algo complicado, solo requiere un poco de atención sobre el espacio y el uso que éste va a tener. El arquitecto de interiores Luis Felipe Rojas nos brinda las recomendaciones necesarias para tener un interior perfectamente iluminado, además de revelar por qué es tan importante y no le puedes restar importancia.

La intención es lo que cuenta

Durante años viví en una casa donde cada habitación tenía solo un foco, muy pegado al techo y al centro. Su tarea era solo iluminar y a veces, ni siquiera lo lograba. Sin embargo, la iluminación puede tener ciertos propósitos como generar un ambiente, propiciar el descanso o ayudar a hacer ciertos trabajos. Para cumplir con su cometido, se deben cuidar ciertas características del objeto luminoso (lámpara) y de su ubicación en el espacio. Por ejemplo, la iluminacion ambiental debe tener detrás una idea sobre las sensaciones que quieres despertar, como pasa en el teatro, en la que también una iluminación atrae tu atención en un punto determinado y genera ciertas reacciones a nivel emocional.

Frío-frío, caliente-caliente

Si ya tienes una intención, debes escoger las herramientas para cumplirla. Las primeras cualidades a considerar son la intensidad y la temperatura. Es lo más sencillo de percibir, porque responde a funciones fisiológicas. Las cualidades dependen no del objeto luminoso (lámpara) sino de la fuente de la iluminación (foco). Hay dos puntos que deben cuidarse, la sensación y la funcionalidad. La luz fría o la luz blanca te despierta, la luz cálida te relaja. Somos animales diurnos y siempre buscaremos la luz como una manera de sentirnos más seguros y cómodos. El blanco ambienta, el blanco cálido es mejor para descansar, es reconfortante porque nos recuerda a la luz que emana de la chimenea o una fogata, y la luz fría apaga los colores, sirve más para trabajar pero no para crear ambiente. Al comprar un foco lo recomendable es observar cuál de estas tres opciones es y definir dónde lo usarás. Para el hogar no es recomendable la luz fría, queremos una luz que nos apapache.

La forma de la luz

Ahora hablaremos del contenedor de la luz, que le da forma a la luz misma. De la silueta de la lámpara depende la luz que obtendrás, pues lo que ésta hace es bloquear parte de la iluminación, concentrarla y dirigirla, creando un área iluminada. Observa que una pantalla más grande va a generar un área de luz mayor y una más chica la enfoca, dejando el resto del espacio en penumbra. Puedes jugar con las proporciones del objeto y con sus materiales; no temas en jugar con ambas cualidades. Toma en cuenta que cada material va a generar efectos de sombra diferentes. Por ejemplo, una lámpara de un material sólido como el barro, va a generar un haz de luz más intenso, porque genera una línea muy precisa entre el área de luz y penumbra y una lámpara de fibras naturales te da más transparencia y difumina esta diferencia.

En el lugar indicado

La posición de tu lámpara no tiene que ser centrada como estamos acostumbrados. Puedes tener varias lámparas con la tarea de iluminar áreas específicas y en conjunto generar una armonía. Puedes hacer un experimento con una linterna: acercala y aléjala de una base y observa como varía el área que ilumina, pero también el efecto que se genera alrededor. Si la acercas a un muro verás que se agrega una nueva dimensión en el efecto y reflejo de la luz y si ese muro tiene color, mira como todo se transforma con el rebote de tonos. Estos son los fenómenos que te ayudarán a decidir la posición de las lámparás en tu cuarto.  

Lámpara de barro elaborada en San Ildefonso Amealco en el taller de Alfredo Morales

José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX

#colaboradorxs: La Isla Vizarrón

Diana de La Isla es originaria de Vizarrón de Montes Querétaro, es la mayor de tres hermanos y ha estado cerca del oficio de tallado de piedra desde que tiene memoria. Ella rastrea su primer recuerdo en el taller de tallado a cuando tenía 6 años de edad, recuerda observar cómo los artesanxs trabajaban de manera detallada la piedra; todavía hoy que nos lo cuenta lo hace con alegría. Diana estudió en la ciudad de Querétaro la carrera de administración, con la intención de poder regresar a su lugar de origen para aportar aprendizajes y robustecer a al taller familiar.

El taller donde se producen todos los productos está a las afueras de Vizarrón, mientras que la tienda (una de las únicas tres tiendas que fábrica su propio producto) se encuentra en la calle de mármol que conduce al centro de esta población. En el taller laboran en temporada regular 5 personas mientras que en temporada alta llegan a contratar a más de 10 personas. En el punto de venta laboran Diana y su mamá Perla entre semana. En ocasiones los apoyan la hermana y el hermano de Diana durante los fines de semana. Para ello, se toman un tiempo de descanso de sus ocupaciones como profesora y estudiante, respectivamente, para apoyar en la tienda familiar con las ventas.

El taller fue fundado por el padre de Diana, Felipe, quian a su vez aprendió el oficio de su padre. Herencia familiar que adoptó desde muy joven, oficio que se determinó a innovar. Prueba de esto fue el desarrollo de una máquina para la producción de piedra de río, pues ante la escasez de este tipo de piedra por sobre explotación, Felipe encontró la manera de desarrollar un proceso que le permitía utilizar pedacería para la elaboración de esta piedra que es muy demandada para el uso en parques y jardines.



A la fecha en La Isla, aparte de comercializar piedra de río, gracias a las ideas y diseños de Perla, la madre de Diana, se comercializan otros productos como: tequileros, pisos, lámparas, escultura, lápidas, tablas para cortar y demás objetos tanto utilitarios como de ornato.


#armariocápsula: playera sin empuntado Getsemaní

Tania de @mexicoacolores
Fotos: @mexicoacolores y @jacobfrerod

Dicen que en gustos se rompen géneros y no puedo estar más de acuerdo. Hay quienes se sienten muy cómodas usando falda y hay quienes se sienten muy cómodas vistiendo pantalón y mi caso es completamente apegado a la segunda opción (y quiero recalcar que no tenga nada en contra de las faldas.

Por diferentes argumentos, los diferentes tipos de pantalones me acomodan a la perfección y podría decirse que es uno de mis básicos estrella a la hora de usar textiles, aunque también me gusta jugar con otro tipo de prendas, como las mismas faldas y tal vez shorts.

Además estos últimos dos meses han sido caóticos para mi, al grado que he tenido que ser muy práctica en mi vestimenta para poder realizar diferentes actividades y en esta etapa he optado por los diferentes tipos de pantalones cómodos que forman parte de mi armario.

Reflexionando sobre esta decisión que es totalmente por practicidad, me puse a pensar en la cantidad de veces que hemos llegado a relacionar un textil artesanal (o varios) con el hecho de que para lucir, deben estar acompañados de prendas muy cargadas o muy vistosas y aunque es meramente un gusto, creo que los detalles están en la sencillez y claro, en la comodidad.

Así es que como no todas las ocasiones requieren de los más elaborados o “inventados” outfist, en este Armario Cápsula te propongo 4 combinaciones con prendas que tenemos en casa y que nos pueden sacar de cualquier apuro brindándonos practicidad, comodidad y un toque artesanal. En cada una de estas propuestas uso dos comunes, mi playera Getsemaní y mis sandalias, ambas de ReCrear.

El negro nunca puede faltar

Y no, no es mi color favorito, pero sí el más combinable por excelencia y con los accesorios correctos, los outfits se pueden tornar en elegantes. Más allá de que combinar una playera Getsemaní con pantalones negros y sandalias sea una opción sobria, es una opción que siempre puede convertirse en más formal en cuestión de segundos con el hecho de cambiar los zapatos y agregar un saco o suéter más formal.

Un toque de color

Y para que vean que no todos mis pantalones son en color negro, una playera Getsemaní va a la perfección con unos pantalones de color vino (en mi caso) o bien, en el color que a ti más te acomode.

Pantalones de mezclilla over size o boyfriend jeans

Los pantalones corte más grande, es decir, que no sean super ajustados al cuerpo, son la opción más cómoda para la temporada (aunque algunas revistas de moda digan lo contrario), y no necesariamente debes recurrir a una tienda a adquirirlos a un precio que bien podrías ahorrarte y destinarlo a otro textil artesanal, en mi caso, estos pantalones iban a ser desechados por mi esposo porque se habían roto de la entrepierna, así que corrí a aplicar unas costuras y parche, hice algunos ajustes en la talla y pude darle una segunda utilidad. Las sandalias ReCrear en verdad que le dan mucha frescura a este outfit justo por el clima caluroso.

Un overall

Una de mis reglas en mi estilo es NUNCA DE LOS NUNCA USAR UN OVERALL CON UNA BLUSA ARTESANAL O HUIPIl y esto se debe a que creo que hay bordados o lienzos con iconografías tan específicas y en zonas tan detalladas que no deben ser cubiertas total o parcialmente por el peto de estas prendas clásicas, sin embargo, la playera Getsemaní me animó a probar esta combinación, pues la textura de la misma es apreciable en cualquier ángulo de la prenda, por lo que no tuve conflicto al dejar mostrar el tejido por el lateral abierto del overall.

Porque la persona que hizo lo que tengo, es importante. Nos leemos en el siguiente Armario Cápsula.

#cómolouso: textil San Rober vistiendo la mesa

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

Un textil puede hacer una gran diferencia y es porque una de sus principales virtudes reside  en que cambia por completo el aspecto de lo que vista. Hoy nuestro protagonista es el mantel, textil de algodón tejido en telar de pedal por Artesanías San Rober, que será la base para vestir la mesa.

No se trata de un protocolo, sino de hacer de la protagonista en las reuniones, la más guapa. Luis Felipe Rojas, arquitecto de interiores y apasionado de otorgar a los espacios un carácter muy particular, recomienda tips sencillos para que la mesa, levante suspiros. Este ejercicio se hace con el mismo mantel para poder disfrutar y explotar de su versatilidad.

Sírvase usted mismo

El mantel actúa como una separación, puedes zonificar dónde se podrán servir los invitados. Esto te dará una limpia y segura para colocar el buffet. “Que se ponga todo a lo largo del mantel lo hará útil, relajado y atractivo visualmente. Puedes utilizar el mantel doblado para reducir la sección y tener una mesa más limpia o servirlo en una mesa auxiliar. Trata de generar una línea dinámica, agrupa por tamaños, experimenta con materiales, piensa en tu mesa como un paisaje montañoso, en el que existen planos y alturas. Lo de enmedio y más alto es decorativo, le sigue uno pesado (estático) y un nivel más pequeño que es más flexible y móvil

Un poco de aquí, un poco de allá

Si servirás en una mesa muy grande, es mejor dividir en pequeñas porciones y disponer la vajilla en dos secciones o más si lo crees conveniente. “Separa la vajilla en mitades o tercios de acuerdo con la cantidad de invitados que tienes, y deja disponible servicios completos: 6 vasos, 6 platos 6 servicios de cubiertos y al otro extremo lo mismo”. Trata de separar tu comida según las porciones, “el chiste es hacer que convivan, que se repartan, que se recomienden y generar una dinámica de comunicación en la mesa”. Los recipientes grandes al centro de los que se sirven todos y la porción que gusten; las guarniciones en recipientes medianos en los dos extremos de la mesa; lo más flexible y variado como las botanas en recipientes pequeños para que circulen de mano en mano.

El match no-perfecto

Tu mesa tiene mucho que decir, comunica con todo aquello con que eliges presentarla. Es importante tomar en cuenta que debe existir una congruencia entre los materiales del mantel y los utensilios que lo acompañan. No se trata de hacer el match perfecto, sino de crear un discurso entre los materiales, los colores y las formas con las que vistas tu mesa. “Integra materiales naturales similares a los de tu textil, no tiene que ser todo pero sí al menos una pista de la materia o los procesos por los cuales llega a tu mesa, eso siempre te dará posibilidades de hablar de lo que tienes y como lo estas utilizando, te da oportunidad de invitar a la mesa a las personas, tradiciones y técnicas que participaron en la creación de este objeto. El valor real de los objetos no está en su costo monetario, sino en la abundancia de significados que aportan a tu vida”. No te preocupes si es cristal cortado o barro, si tu objeto tiene algo que decir, ahí reside su verdadera relevancia en tu mesa.

Mesa para dos

Reduce la mesa según la cantidad de invitados al seccionar con el mantel. Puedes ocupar tu mesa en los extremos o en el centro y el mantel será el encargado de cubrir el área necesaria. “Elige un textil que cubra todo lo largo de tu mesa, así lo podrás usar cuando tengas todos los lugares ocupados. Cuando tengas una reunión más pequeña, puedes usarlo de forma perpendicular para así crear segmentos más pequeños de acuerdo con la cantidad de invitados que tengas. De ser necesario, lo puedes doblar, procurando que cada comensal tenga al menos de 60 a 80 centímetros sobre la mesa”.

Tip para doblar el mantel: lleva los extremos a la mitad, para que no queden por fuera. Si deseas reducir más su tamaño, repite de la misma manera, de los extremos al centro.




José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX




#cómolouso: textil Koke

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

Los textiles están presentes en diversos escenarios y nos acompañan todo el día, todos los días. No solo es una de las industrias más antiguas e importantes del mundo, también es una de las más grandes. Tiene oportunidad de crecer y evolucionar porque el material y las técnicas se diversifican, pero también las prendas se muestran como piezas con una naturaleza mutable.

Este mes una de las piezas de Artesanías Koke en San Felipe Cuauhtenco, Tlaxcala, revela algunos de los usos extra que puede tener en casa. De ser un mantel, la mesa se viste de gala y se convierte en la protagonista, pero este textil tiene la capacidad de mostrar su talento en otros roles donde también es la estrella.

Contenedor

En la cocina como en el closet es difícil mantener todo ordenado. Las cosas ahí se mueven todo el tiempo y tener todo acomodado no es algo sencillo. En la cocina, las servilletas terminan desdobladas y desacomodadas constantemente y junto con los frascos de la despensa, visualmente no es nada agradable. La solución fue poner todas en orden y hacer un paquete con todo los trapos. Puedes hacerlo del tamaño que necesites, para organizarlo de la manera que necesites y adaptarlo al espacio que tienes destinado para ello.


I

Itacate

A lo largo de toda la historia del hombre, transportar cosas ha sido una necesidad resuelta con distintos métodos en las que participan lo industrial y lo artesanal, pero hay una técnica ancestral que aún es muy válida y útil. En Japón se le conoce como furoshiki, un pedazo de tela que empezó a tener mayor relevancia en la vida cotidiana de los japoneses, para transportar comida principalmente. No solo lo puedes usar para llevar tus víveres, también te será muy útil para transportar todo a un picnic (y usarlo ahí de mantel) o en las mudanzas para evitar el uso de bolsas de plástico.

Funda

Tender la cama no es una de las actividades favoritas de la humanidad, pero hacerlo cambia la apariencia de la habitación por completo, no importa si todo lo demás está fuera de su lugar si la cama está tendida. No es complicado y te tomará muy poco tiempo. El toque especial lo puedes poner con este textil, pero no como colcha (que también funciona) sino para cubrir las almohadas. Los diversos colores le dan mayor versatilidad porque puede combinar con cualquier sábana, colcha o funda nórdica.

Cortina

Es ligero y perfecto para colgarlo como cortina. Puedes dejarlo para cubrir toda la ventana o combinarlo con otras de color sólido. Éstas cortinas filtran la luz, además de verse como un elemento decorativo, permite el paso, de forma velada, del resplandor solar para extender un ratito más las horas de sueño por la mañana. Si lo usas como cortina, es buena opción hacerle presillas, ponerle argollas o utilizarlo con seguritos para poder regresarlo a la mesa o cubrir tu cama cuando quieras.


José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX

#armariocápsula: huipil sin empuntado Cuatecontzi

Texto: Bea de #recrearmx y Tania de @mexicoacolores
Fotos: @mexicoacolores y @jacobfrerod

Huipil de Acrilán sin empuntado Cuatecontzi

Bea

Durante el mes de abril en la sección de #armariocápsula, Tania de @mexicoacolores y @jacobfrerod nos van a compartir cuatro atuendos distintos utilizando la misma prenda. Este mes le toca al huipil de acrilán sin empuntado Cuatecontzi, el cual es tejido en telar de poder en Contla, Tlaxcala por la Familia Cuatecontzi y maquilado en este mismo taller por Cecilia. Este huipil es uno de los primeros productos a los que en #recrearmx nombramos como #prendacompleta, esto quiere decir que tanto el textil como la confección del huipil se realizan en el mismo taller y esto significa una mejor paga para los colaboradorxs, menor impacto ambiental y aumento local de oferta comercial. Es decir, ¡es un ganar-ganar para todxs!


Cuando comenzamos a buscar colaboradorxs textiles en Tlaxcala, la Familia Cuatecontzi fue una de las primeras en abrirnos las puertas de su taller y enseñarnos todo este maravilloso (y oscuro) mundo del textil mexicano. Es maravilloso porque somos un país con una producción textil inmensa, pero por el otro es una de las industrias con procesos de producción más contaminantes y cadenas de suministro más largas. Esto significa que los textiles de Cuatecontzi se venden en todo México, lo cual es muy positivo, pero los vendedores finales desconocen la procedencia de estos productos y mucho menos conocen al productor original. Es más, tal vez tienes un textil de Cuatecontzi en tu casa y no lo sabes, ¡qué intriga!

El huipil sin empuntado Cuatecontzi es una de nuestras prendas más básicas, versátiles y fáciles de utilizar que tenemos en #recrearmx y lo puedes encontrar en infinidad de colores en nuestra tienda en línea en su versión corta y mediana

Estos huipiles son fabricados con hilo de acrilán, el cual es una fibra regenerada que es muy ligera y suave al tacto, tiene la gran cualidad de ser térmica. Esto quiere decir que es ideal para los meses de clima frío o en los que existen variaciones de temperatura durante todo el día. Así, podrás disfrutar de tu día sin cargar con tantas otras capas de ropa para protegerte de las inclemencias del tiempo.

Otra característica importante de estos huipiles es que no cuentan con empuntado, que son las terminaciones tejidas del telar en la parte baja del huipil. Tenemos otrxs productos que cuentan con empuntado pero existen varias razones por las que decidimos ofrecer este producto sin empuntado. La primera es por ecología, esto quiere que la Familia Cuatecontzi tejió metros y metros de telar sin parar y que Cecilia los fue cortando sin dejar desperdicio entre un huipil y otro. Además, al no tener empuntado, evita que los hilos que quedan trenzados en la parte baja se zafen o enganchen a algún objeto hacièndolo muy pràctico para situaciones de mucha actividad.

Finalmente, el ancho de estos huipiles depende del ancho del telar en el que fue producida la tela de acrilán. Esto es algo muy bonito pues con ello buscamos un objetivo doble: por un lado, no alteramos los procesos de producción de la Familia Cuatecontzi pues son procesos funcionales y reconocidos, y por el otro lado, invitamos a nuestrxs clientxs a repensar la manera de comprar y utilizar prendas. Esto quiere decir, que no todo lo guango es fodongo y que tú decides cómo combinar la prenda dependiendo de tu tipo de cuerpo. Lo que vienen siendo lo mismo a: ¡haz tuya la prenda y vuélvela única!

Básico, cómodo y casual

Tania

Una de las cualidades que más me gusta del mundo textil es ver el cambio de la prenda una vez puesta y sentir las texturas, lucir los colores y ser parte de su movimiento, pero hay un aspecto que me gusta más y siempre me da cierta emoción antes de tener mi propia artesanía textil: ¿con qué me la voy a poner?

Desde hace mucho tiempo, comprendí que el mejor estilo y la mejor moda es aquella que nos hace sentir contentos y cómodos, además de que hacer combinaciones de ropa no debe ser algo complicado, al contrario, puede ser algo muy divertido.

En este armario cápsula del mes de abril me tocó jugar con un huipil de acrilán sin empuntado Cuatecontzi y amé la idea en todos los aspectos. Para muchos de mis lectores no es extraño leer mis expresiones de amor y admiración por el proyecto ReCrear, pues a mi parecer, es uno de los proyectos más transparentes en cuanto a colaboración con artesanos de diferentes partes del país, además de tener un excelente manejo de los materiales para hacer empaques y etiquetas. En ReCrear todo y todos cuentan.

Al principio, sentí algo de preocupación al ver mi huipil de acrilán, pues a la vista, la textura y el grosor dan la impresión de que no es una prenda hecha para la temporada caliente, pero en verdad estaba equivocada. Este huipil es perfecto, además de colorido.

En el momento en que me di a la tarea de buscar las prendas para hacer las 4 combinaciones para este #armariocápsula del mes de abril, lo primero que pensé fue en los colores más lisos, frescos y sencillos que podemos tener en nuestro armario como básicos, así que me enfoqué en hacer juego con prendas de todos neutros, algo que ayuda mucho con la época de calor.

Comodidad

Tarde calurosa

Para la segunda combinación me fui por el tradicional short de la temporada (una prenda que encontré en un local de segunda mano), y a pesar de que no soy la mayor fan de los shorts, debo admitir que este outfit me hizo sentir con mucha fluidez. Creo que aquí encontré un look perfecto para un día de calor y de paseo.

Básico

Para la tercera combinación me fui por algo más casual (y a su vez muy característico de mi), usar unos pantalones blancos ideales para cualquier día de primavera o verano. Creo que el contraste entre el blanco y el color azul radiante de mi huipil, crean un juego sencillo de colores que a su vez se vuelve intenso y resaltante.

Negro versátil

Y por último, no podía faltar mi prenda en color negro (porque yo sin negro no puedo vivir). Estos pantalones de pierna ancha y aberturas, es una confección mía que hice buscando una prenda muy muy cómoda y versátil y a decir verdad, el resultado es mejor de lo que esperaba, pues el movimiento de la tela y del huipil me dieron la comodidad y seguridad que esperaba con esta combinación.

A todas las combinaciones les agregué mis inseparables sandalias ReCrear, pues mi intención con estas propuestas para el Armario Cápsula, se centró en hacer 4 outfits rápidos, sencillos e ideales para un día casual de paseo o relajación, pues no todo en la vida son formalidades y eventos. También hay que relajarnos.

Siendo abril el mes destinado al movimiento Fashion Revolution, me gustaría invitarte a cuestionarte si sabes de dónde viene lo que vistes y qué estás haciendo para disminuir las implicaciones negativas del mundo de la moda.

Porque la persona que hizo lo que tengo, es importante.

Nos leemos en el siguiente Armario Cápsula.

Compras Cero Desperdicio

¿Quieres tener una vida cero desperdicio  pero no sabes por dónde empezar? Comprar a granel es de los cambios más fáciles que puedes realizar cuando buscas disminuir los residuos que generas.

Hacer esto es más sencillo de lo que parece y no necesitas gastar mucho dinero yendo a lujosas tiendas de productos a granel. Lo único que debes hacer es buscar mercados locales (de preferencia cercanos a tu casa o trabajo) a los que puedas llegar caminando, en bici o en transporte público.

En estos mercados encontrarás un sin fin de alimentos que puedes comprar sin necesidad de usar empaques: frutas, verduras, cereales y semillas; los cuales muchas veces provienen de productores locales.  Es muy útil que antes de ir planees qué es lo que vas a comprar y de acuerdo a esto selecciones los envases, contenedores, bolsas o canastas que llevarás.

En mi visita al tianguis San José de los Cedros (que se pone los domingos cerca de mi casa) llegué después de una caminata de 15 minutos y cómo sólo necesitaba comprar unos aguacates, fresas y duraznos llevé la canasta de #recrear tejida por Matías y dos bolsas de tela del taller de Saul Acoltzi.

En estos mercados encontrarás un sin fin de alimentos que puedes comprar a sin necesidad de usar empaques: frutas, verduras, cereales y semillas; los cuales muchas veces provienen de productores locales.  Es muy útil que antes de ir planees qué es lo que vas a comprar y de acuerdo a esto selecciones los envases, contenedores, bolsas o canastas que llevarás.

Si aún  no te animas a intentarlo te dejo algunas de las razones por las que mi familia y yo empezamos a hacerlo.

  1. Cuando compras a granel practicas el consumo responsable
  2. Compras solo lo que necesitas y así disminuyes la cantidad de comida que se desperdicia.
  3. Contribuyes a reducir la cantidad de envases que se desechan y que contaminan los suelos, el agua y el aire.
  4. Apoyas a los pequeños productores que no tienen los recursos o la infraestructura para vender en los grandes almacenes.
  5. Ahorras dinero ya que no estás pagando por el envase que viene con el producto que adquieres.
  6. Las compras son menos impulsivas ya que no hay empaques llamativos con mensajes engañosos.
  7. Compras productos frescos  y más sanos.

Ahora que conoces los beneficios y ves lo fácil que puede ser, ¿no te dan ganas de intentarlo?

Como puedes ver, comprar a granel tiene varios beneficios ambientales y sociales. De la misma manera, llevar bolsas y contenedores cuando sales a la calle ayuda a que el desperdicio no te agarre por sorpresa. Lleva contenedores y bolsas que no sean estorbosos. Otra cosa que es muy útil es dejar tus bolsas cerca de la puerta para no olvidarlas, verás que pronto se te hará costumbre llevarlas cada vez que sales de compras.

Nos gustaría mucho saber si ya has comprado a granel y qué es lo que no puede faltar en tu despensa. Comenta en la entrada. ¿Ya lo has intentado?

Greenstories: Tips para cambiar tus hábitos de consumo y convertirte en un consumidor consciente y responsable con el medio ambiente y la sociedad.

#cómolouso: cestas utilitarias

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

La cestería es uno de las artes más antiguas de la humanidad. Inicialmente se tejían en fibras de origen vegetal como el mimbre o el junco, pero hoy es más común encontrar canastas hechas con materiales sintéticos. El material y las formas han cambiado, pero no su producción, que es de las pocas artes que no se ha industrializado.

La práctica de la cestería tiene registros que datan del antiguo Egipto, en los que se utilizaba como contenedores pero también eran usados como moldes en la alfarería. Se dice que fue una invención de Minerva, la diosa de la sabiduría, las artes y estrategia militar en la mitología romana, por cierto que también es considerada como la patrona de los artesanos.

Hoy los canastos o cestos, tienen diversos fines porque no solo son útiles, también son bonitos. Matías y Ponchito trabajan el tejido en fibra plástica en Santa Catarina Puebla y son creadores de las piezas que hoy protagonizan esta entrada. Ayudan a organizar y a guardar de todo, pero a veces puede tener usos para las actividades cotidianas y servir fuera del contexto para el que los tenemos reservados. Hoy te compartiré cómo los uso en casa, quizá puedas encontrar algunas propuestas divertidas y compartirlos con nosotros.

Para escurrir

Nunca me han gustado las coladeras redondas porque es difícil guardarlas. El horno de mi estufa, como probablemente de la tuya, está lleno de trastes, pero los coladores nunca se acomodan por su forma redonda, por eso, los canastos tienen una doble función al escurrir y contener la verdura en el refrigerador. El mismo en el que puedes lavar y enjugar tus alimentos, también te sirve para escurrirlos y llevarlos al refrigerador. No te estorbará y tendrás un mejor aprovechamiento del espacio.

Enjuaga, seca y guarda tus frutas y verduras

Para el baño

En el baño uno de estos canastos tiene toallas, cremas, papel higiénico y otros productos del baño. No solemos poner mucha atención a este espacio en casa, así que acomodando esto dentro del canasto tendrás una mejor apariencia del sanitario. También lo puedes usar dentro de la regadera. Yo no soy fan de los clásicos artilugios que cuelgan de la regadera, así también puedes hacer el tuyo con un canasto y un cordón. Puedes poner el shampoo y las esponjas de baño dentro, pueden mojarse y el agua se escurre perfectamente.

Acomòdala en el lugar que te sea mas ùtil

Para archivar

El escritorio es un desastre cuando empiezan a acumularse cosas, y son papeles que debo tener a la mano porque eventualmente dejarán de servir y los puedo reciclar, pero en lo que les llega el momento debo tenerlos a la vista. Puedes hacer un archivero muy fácil con un cordón de algodón y lo puedes dividir en las partes que necesites. Además, puedes ajustar el largo del cordón para hacer el espacio más angosto si necesitas archivar cosas más pequeñas, como sobres. Déjalo expuesto como el mío, que tengo sobre el escritorio, o puedes meterlo en un librero o dentro del armario. Con un poco de creatividad puedes colgar unas etiquetas por fuera de cada segmento que hagas y escribir qué es lo que cada espacio contiene, ¡adiós al desorden!

Encuentra fácilmente tus cosas con las divisiones

Para separar la basura orgánica

Cuando cocino, siempre separo la basura orgánica. Solía juntarla en una cubeta de aluminio, pero siempre se hacían mosquitos, entonces comencé a guardarlo dentro del refrigerador, porque hasta que la cubetita no se llena, la entierro en el jardín. Me evité los mosquitos, pero no es agradable que suelte todos los líquidos de descomposición, así que el canasto permite que escurra (lo pongo sobre un plato) y es más fácil juntar hasta por cuatro semanas antes de llevarlo a la composta en el jardín. Puedes cubrirlo con un trapo de cocina para refrigerarlo o llevarlo fuera inmediatamente después de cocinar.

Para hacer queso

Estaba a punto de comprar un molde para preparar un queso canasto de almendra cuando me encontré la pieza más pequeña de la colección. Es una receta doble muy sencilla y te va a encantar. Puedes ajustar la cantidad de ingredientes para obtener tanto queso (y leche) de almendras como quieras. Yo usé una taza de almendras, 600 ml de agua canela, vainilla y un poco de miel. Deja las almendras en agua, suficiente para que las cubra, durante uno o dos días; tápalas con un paño y guarda el recipiente dentro del refrigerador. Después de este tiempo, escurre las almendras con la ayuda de tu canasto (no es necesario que conserves el agua en las que estuvieron) y enjuágalas en el chorro del agua. Lleva a la licuadora con los 600 ml de agua y tritura durante un par de minutos. Dependerá de la potencia de tu licuadora pero deben desbaratarse lo más que se pueda.

Utiliza una manta de cielo para colar y separar el líquido de la pasta de almendras. Exprime todo el líquido con tus manos y una vez que tengas todo el líquido por separado, puedes agregar los ingredientes que sugiero y poner más agua si así lo deseas. Ahora ya podemos empezar la preparación del queso con la almedra triturada, que por cierto se llama okara. Con esa también puedes hacer galletas o añadirlo a tu cereal.

La okara mézclala con una cucharadita de levadura de cerveza, una cucharadita de grenetina (o agar-agar para hacer un queso vegano 100%) sal y pimienta al gusto. Agrega 100 ml de leche o agua, tu eliges si quieres usar la de almendra recién preparada o cualquier otra leche vegetal o animal. Tritura por un par de minutos para tratar de eliminar la mayoría de los grumos. Si usas agar-agar necesitas llevarlo al fuego unos minutos, con la grenetina no es necesario.

Coloca un poco de la manta del cielo dentro del canasto, para que no se escape l preparación por las ranuras. Vierte la mezcla y llévalo al refrigerador por unas horas. Te encantará, la textura es suave y su sabor es delicioso. Prueba agregar algunas hierbas aromáticas y disminuir o aumentar la grenetina para obtener mayor suavidad o firmeza en el queso, ¡delicioso y nutritivo!


José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX


#miomio : ¿Y QUÉ HAGO CON TODA ESTA ROPA?

Por Equipo MIO

Está muy de moda limpiar tu guardarropa y jugar a ser Marie Kondo, pero todo es risas y diversión hasta que, por un lado tienes un clóset súper limpio, y por el otro montañas y montañas de ropa sin saber qué hacer con ella.

En MIO procuramos extender el uso de la ropa y por eso hicimos este diagrama para facilitar la decisión de qué hacer con cada prenda que saques, ya sea del clóset de tus pequeños o del tuyo. A continuación te explicamos cada una de las opciones:

GUARDAR: La más sencilla de todas pero la más difícil. Para llegar a esta opción tienes que haberte asegurado no solo de que sea una prenda que está en buen estado sino que tienes que ser honesta y pensar si tiene futuro en tu clóset. Cuántas veces no guardamos algo con la promesa de ahora sí usarlo, o pensar en el valor sentimental que tiene, conservarlo para un evento específico o para cuando bajemos de peso. Algunos dicen que una buena regla es: si no has utilizado algo por seis meses, probablemente ya no lo harás, pero lo mejor es ser honesta contigo misma y saber si realmente quieres conservarlo.

AJUSTAR/ ARREGLAR: Esta opción pocas veces la consideramos por preferir reemplazar algo que fácilmente se podría reparar y quizás también por la complejidad de modificar algo si no tenemos idea de cómo coserlo o sin saber a quién acudir. Si no sabes coser, la clave es encontrar a la persona indicada que pueda ayudarte, desde una tía, una amiga, un sastre o hasta el servicio que ofrecen algunas tintorerías. Estas alteraciones no tienen que ver sólo con reparar ropa que esté dañada o descompuesta, sino también transformarla en algo que sí te emocione usar. Para esto Pinterest seguro te da inspiración para agregarle, ponerle, pintar, desgarrar, unir, etc. Con la ropa de los niños a veces algún parche o aplicación puede transformarla en una prenda favorita que van a querer usar mil veces.

DONAR: En esta opción hay muchos matices, ya que no solo nos referimos a dar la prenda a alguna institución de caridad. Aunque es una idea de lo más linda y generosa, muchas veces no tenemos alguna institución cerca, o las prendas que queremos donar son ropa de fiesta o piezas que quizás no todo el mundo usaría. Una opción divertida es hacer algún intercambio con amigas o amigos, que cada quien lleve algo que esté en buen estado pero ya no quieran usar y así todos salen con prendas nuevas. En el caso de la ropa de los pequeños, algún intercambio con niños de otros salones puede ser una gran idea.

RECICLAR: Finalmente, la opción de reciclar puede ser un poco confusa. Si bien los centros de reciclado textil no son tan abundantes como los del papel, tienes varias posibilidades. El reciclaje aplica sobre todo para prendas con daño irreparable, que se pintaron o se rasgaron y están en tan mal estado que ni tú ni nadie las seguiría usando. Una de las soluciones que más nos gusta es cortar estas piezas y hacer trapos que puedan ayudar en la limpieza de la casa, cortarlos y guardarlos para utilizar como pañuelo o, si de plano te gusta la creatividad, hacer algunas de estas manualidades.

Esperamos que esta guía te sirva y comenta también todos tus tips para hacer esta guía más completa.


Si tienes dudas o comentarios sobre algo en específico no dudes en escribirnos a: hola@mio-mio.co

Mio Mio es una marca mexicana que quiere fomentar la relación de cariño entre l@s niñ@s y su ropa, que la usen por más tiempo y la hagan suya.