DOMINGA

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Los primeros en dejar el pueblo fueron sus hijos, siguiendo a ­­sus tíos. Esto causó dos sentimientos en Dominga, felicidad y tristeza. Felicidad porque sabía que ellos iban en busca de mejorar su calidad de vida; tristeza pues solo se quedaría ella y su esposo en el pueblo.

Sus hijos al ver esta tristeza le dijeron a Dominga y a Matías que mejor vinieran con ellos, y así lo decidieron. Aunque vivir de nuevo con sus hijos le causo mucha alegría, no pudo dejar de sentir nostalgia por dejar su pueblo, su casa, sus animalitos, y todo lo que ella sentía como su hogar.

A Puebla se ha acostumbrado poco a poco, el clima le parece similar, pero el agua no tiene ese aroma dulce que ella recuerda de la de su pueblo. Su pueblo, San Pedro Jocotipac, Oaxaca está en la Mixteca Oaxaqueña.  Es seco y casi no hay frutas, pero en estos meses de verano Dominga nos cuenta que se pueden encontrar duraznos, zapote blanco, aguacate.

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Dominga recuerda que más o menos a la edad de 9-10 años comenzó a tejer, empezó con palma, la fibra de plástico que se usa ahora llegó a San Pedro entre los años 90 o 91. En el pueblo lo que más se tejía eran tenates grandes, y en este tiempo les pagaban aproximadamente $1.50 cada uno, lo cual era bastante, pues compraban con 5, 10 centavos muchas cosas.

Para sus 12-13 años comenzó a realizar tejidos con figuritas como flores, pajaritos y letras.  Al principio su mamá le enseñó, pero poco a poco, ella fue encontrando su propia manera de tejer.

Dominga colabora con RECREAR tejiendo bolsas y canastas.


ORIGEN

Al penetrar en la periferia de la ciudad de Puebla, puedes sentir el peso de la ciudad, el costo social de la vida urbana; barrancas urbanas con casas dispersas atravesadas por caminos accidentados sin espacios públicos, áreas verdes o una infraestructura de movilidad. La dependencia laboral en la urbe ha creado colonias periféricas con pocos servicios públicos y una amplificada estratificación social.

El barrio de Santa Catarina fue fundado hace apenas 30 años, al sureste de la ciudad de Puebla en los márgenes políticos. A pesar de estar a sólo 30 kilómetros del centro de Puebla, el trayecto en transporte público desde la colonia es de 1.5 horas, las barrancas de Santa Catarina hacen difícil hasta el tránsito peatonal.

La colonia se encuentra muy cerca de la penitenciaría estatal (Centro de Reinserción Social de Puebla), el hospital psiquiátrico (Hospital Psiquiátrico Dr. Rafael Serrano) y el relleno sanitario (Relleno Sanitario del Chiltepeque). Un área con poca infraestructura que no interfiere con la “imagen” de la moderna ciudad de Puebla. Gente de Oaxaca, Guerrero, Veracruz y otras regiones de Puebla han venido a la ciudad en busca de trabajo. La razón principal por la que hombres y mujeres migran es por buscar un trabajo mejor pagado.

Vivir en la ciudad es poco accesible económicamente, y las personas tienen que establecerse en espacios lejanos y con poca infraestructura: vivir lejos del trabajo implica estar fuera de casa todo el día por salarios muy bajos. 

La mayoría de las personas tienen trabajos informales: la oferta laboral de la ciudad no significa una mejor calidad de vida. El accidentado terreno, las múltiples trayectorias migratorias, la precariedad laboral y la falta de movilidad, han dificultado la cohesión social.

Dentro de este escenario de exclusión social, el proyecto Mano Vuelta comenzó a colaborar con algunos vecinos interesados en huertos urbanos. Posteriormente con Fuente de Poder se iniciaron los talleres niñxs de Santa Catarina, actividades recreativas para la construcción de espacios públicos y el fortalecimiento de una cultura colectiva;  dentro de este proceso surgió RECREAR, un proyecto que trata de impulsar una alternativa laboral con base a la autogestión y el comercio justo.

Iniciamos a colaborar con vecinos de Santa Catarina que sabían algún oficio artesanal. Algunos de nuestros colaboradores han aprendido su oficio como parte de fuertes tradiciones culturales, otros han sido conocimientos adquiridos más recientemente; cualquiera que sea el caso, el oficio artesanal ha permitido que las personas puedan trabajar desde sus casas, y tener un ingreso adicional que no dependa únicamente de ir hacia la ciudad

RECREAR es un constante proceso de co-creación que permanece abierto a colaboraciones. Actualmente colaboramos con más de 40 artesanxs originarios de Puebla, Tlaxcala, Guerrero, Oaxaca, Querétaro y Guanajuato.