#armariocápsula: huipil sin empuntado Cuatecontzi

Texto: Bea de #recrearmx y Tania de @mexicoacolores
Fotos: @mexicoacolores y @jacobfrerod

Huipil de Acrilán sin empuntado Cuatecontzi

Bea

Durante el mes de abril en la sección de #armariocápsula, Tania de @mexicoacolores y @jacobfrerod nos van a compartir cuatro atuendos distintos utilizando la misma prenda. Este mes le toca al huipil de acrilán sin empuntado Cuatecontzi, el cual es tejido en telar de poder en Contla, Tlaxcala por la Familia Cuatecontzi y maquilado en este mismo taller por Cecilia. Este huipil es uno de los primeros productos a los que en #recrearmx nombramos como #prendacompleta, esto quiere decir que tanto el textil como la confección del huipil se realizan en el mismo taller y esto significa una mejor paga para los colaboradorxs, menor impacto ambiental y aumento local de oferta comercial. Es decir, ¡es un ganar-ganar para todxs!


Cuando comenzamos a buscar colaboradorxs textiles en Tlaxcala, la Familia Cuatecontzi fue una de las primeras en abrirnos las puertas de su taller y enseñarnos todo este maravilloso (y oscuro) mundo del textil mexicano. Es maravilloso porque somos un país con una producción textil inmensa, pero por el otro es una de las industrias con procesos de producción más contaminantes y cadenas de suministro más largas. Esto significa que los textiles de Cuatecontzi se venden en todo México, lo cual es muy positivo, pero los vendedores finales desconocen la procedencia de estos productos y mucho menos conocen al productor original. Es más, tal vez tienes un textil de Cuatecontzi en tu casa y no lo sabes, ¡qué intriga!

El huipil sin empuntado Cuatecontzi es una de nuestras prendas más básicas, versátiles y fáciles de utilizar que tenemos en #recrearmx y lo puedes encontrar en infinidad de colores en nuestra tienda en línea en su versión corta y mediana

Estos huipiles son fabricados con hilo de acrilán, el cual es una fibra regenerada que es muy ligera y suave al tacto, tiene la gran cualidad de ser térmica. Esto quiere decir que es ideal para los meses de clima frío o en los que existen variaciones de temperatura durante todo el día. Así, podrás disfrutar de tu día sin cargar con tantas otras capas de ropa para protegerte de las inclemencias del tiempo.

Otra característica importante de estos huipiles es que no cuentan con empuntado, que son las terminaciones tejidas del telar en la parte baja del huipil. Tenemos otrxs productos que cuentan con empuntado pero existen varias razones por las que decidimos ofrecer este producto sin empuntado. La primera es por ecología, esto quiere que la Familia Cuatecontzi tejió metros y metros de telar sin parar y que Cecilia los fue cortando sin dejar desperdicio entre un huipil y otro. Además, al no tener empuntado, evita que los hilos que quedan trenzados en la parte baja se zafen o enganchen a algún objeto hacièndolo muy pràctico para situaciones de mucha actividad.

Finalmente, el ancho de estos huipiles depende del ancho del telar en el que fue producida la tela de acrilán. Esto es algo muy bonito pues con ello buscamos un objetivo doble: por un lado, no alteramos los procesos de producción de la Familia Cuatecontzi pues son procesos funcionales y reconocidos, y por el otro lado, invitamos a nuestrxs clientxs a repensar la manera de comprar y utilizar prendas. Esto quiere decir, que no todo lo guango es fodongo y que tú decides cómo combinar la prenda dependiendo de tu tipo de cuerpo. Lo que vienen siendo lo mismo a: ¡haz tuya la prenda y vuélvela única!

Básico, cómodo y casual

Tania

Una de las cualidades que más me gusta del mundo textil es ver el cambio de la prenda una vez puesta y sentir las texturas, lucir los colores y ser parte de su movimiento, pero hay un aspecto que me gusta más y siempre me da cierta emoción antes de tener mi propia artesanía textil: ¿con qué me la voy a poner?

Desde hace mucho tiempo, comprendí que el mejor estilo y la mejor moda es aquella que nos hace sentir contentos y cómodos, además de que hacer combinaciones de ropa no debe ser algo complicado, al contrario, puede ser algo muy divertido.

En este armario cápsula del mes de abril me tocó jugar con un huipil de acrilán sin empuntado Cuatecontzi y amé la idea en todos los aspectos. Para muchos de mis lectores no es extraño leer mis expresiones de amor y admiración por el proyecto ReCrear, pues a mi parecer, es uno de los proyectos más transparentes en cuanto a colaboración con artesanos de diferentes partes del país, además de tener un excelente manejo de los materiales para hacer empaques y etiquetas. En ReCrear todo y todos cuentan.

Al principio, sentí algo de preocupación al ver mi huipil de acrilán, pues a la vista, la textura y el grosor dan la impresión de que no es una prenda hecha para la temporada caliente, pero en verdad estaba equivocada. Este huipil es perfecto, además de colorido.

En el momento en que me di a la tarea de buscar las prendas para hacer las 4 combinaciones para este #armariocápsula del mes de abril, lo primero que pensé fue en los colores más lisos, frescos y sencillos que podemos tener en nuestro armario como básicos, así que me enfoqué en hacer juego con prendas de todos neutros, algo que ayuda mucho con la época de calor.

Comodidad

Tarde calurosa

Para la segunda combinación me fui por el tradicional short de la temporada (una prenda que encontré en un local de segunda mano), y a pesar de que no soy la mayor fan de los shorts, debo admitir que este outfit me hizo sentir con mucha fluidez. Creo que aquí encontré un look perfecto para un día de calor y de paseo.

Básico

Para la tercera combinación me fui por algo más casual (y a su vez muy característico de mi), usar unos pantalones blancos ideales para cualquier día de primavera o verano. Creo que el contraste entre el blanco y el color azul radiante de mi huipil, crean un juego sencillo de colores que a su vez se vuelve intenso y resaltante.

Negro versátil

Y por último, no podía faltar mi prenda en color negro (porque yo sin negro no puedo vivir). Estos pantalones de pierna ancha y aberturas, es una confección mía que hice buscando una prenda muy muy cómoda y versátil y a decir verdad, el resultado es mejor de lo que esperaba, pues el movimiento de la tela y del huipil me dieron la comodidad y seguridad que esperaba con esta combinación.

A todas las combinaciones les agregué mis inseparables sandalias ReCrear, pues mi intención con estas propuestas para el Armario Cápsula, se centró en hacer 4 outfits rápidos, sencillos e ideales para un día casual de paseo o relajación, pues no todo en la vida son formalidades y eventos. También hay que relajarnos.

Siendo abril el mes destinado al movimiento Fashion Revolution, me gustaría invitarte a cuestionarte si sabes de dónde viene lo que vistes y qué estás haciendo para disminuir las implicaciones negativas del mundo de la moda.

Porque la persona que hizo lo que tengo, es importante.

Nos leemos en el siguiente Armario Cápsula.

Compras Cero Desperdicio

¿Quieres tener una vida cero desperdicio  pero no sabes por dónde empezar? Comprar a granel es de los cambios más fáciles que puedes realizar cuando buscas disminuir los residuos que generas.

Hacer esto es más sencillo de lo que parece y no necesitas gastar mucho dinero yendo a lujosas tiendas de productos a granel. Lo único que debes hacer es buscar mercados locales (de preferencia cercanos a tu casa o trabajo) a los que puedas llegar caminando, en bici o en transporte público.

En estos mercados encontrarás un sin fin de alimentos que puedes comprar sin necesidad de usar empaques: frutas, verduras, cereales y semillas; los cuales muchas veces provienen de productores locales.  Es muy útil que antes de ir planees qué es lo que vas a comprar y de acuerdo a esto selecciones los envases, contenedores, bolsas o canastas que llevarás.

En mi visita al tianguis San José de los Cedros (que se pone los domingos cerca de mi casa) llegué después de una caminata de 15 minutos y cómo sólo necesitaba comprar unos aguacates, fresas y duraznos llevé la canasta de #recrear tejida por Matías y dos bolsas de tela del taller de Saul Acoltzi.

En estos mercados encontrarás un sin fin de alimentos que puedes comprar a sin necesidad de usar empaques: frutas, verduras, cereales y semillas; los cuales muchas veces provienen de productores locales.  Es muy útil que antes de ir planees qué es lo que vas a comprar y de acuerdo a esto selecciones los envases, contenedores, bolsas o canastas que llevarás.

Si aún  no te animas a intentarlo te dejo algunas de las razones por las que mi familia y yo empezamos a hacerlo.

  1. Cuando compras a granel practicas el consumo responsable
  2. Compras solo lo que necesitas y así disminuyes la cantidad de comida que se desperdicia.
  3. Contribuyes a reducir la cantidad de envases que se desechan y que contaminan los suelos, el agua y el aire.
  4. Apoyas a los pequeños productores que no tienen los recursos o la infraestructura para vender en los grandes almacenes.
  5. Ahorras dinero ya que no estás pagando por el envase que viene con el producto que adquieres.
  6. Las compras son menos impulsivas ya que no hay empaques llamativos con mensajes engañosos.
  7. Compras productos frescos  y más sanos.

Ahora que conoces los beneficios y ves lo fácil que puede ser, ¿no te dan ganas de intentarlo?

Como puedes ver, comprar a granel tiene varios beneficios ambientales y sociales. De la misma manera, llevar bolsas y contenedores cuando sales a la calle ayuda a que el desperdicio no te agarre por sorpresa. Lleva contenedores y bolsas que no sean estorbosos. Otra cosa que es muy útil es dejar tus bolsas cerca de la puerta para no olvidarlas, verás que pronto se te hará costumbre llevarlas cada vez que sales de compras.

Nos gustaría mucho saber si ya has comprado a granel y qué es lo que no puede faltar en tu despensa. Comenta en la entrada. ¿Ya lo has intentado?

Greenstories: Tips para cambiar tus hábitos de consumo y convertirte en un consumidor consciente y responsable con el medio ambiente y la sociedad.

#cómolouso: cestas utilitarias

Texto: José Angel Araujo
Fotos: Luis Felipe Rojas
de Tabula Rasa

La cestería es uno de las artes más antiguas de la humanidad. Inicialmente se tejían en fibras de origen vegetal como el mimbre o el junco, pero hoy es más común encontrar canastas hechas con materiales sintéticos. El material y las formas han cambiado, pero no su producción, que es de las pocas artes que no se ha industrializado.

La práctica de la cestería tiene registros que datan del antiguo Egipto, en los que se utilizaba como contenedores pero también eran usados como moldes en la alfarería. Se dice que fue una invención de Minerva, la diosa de la sabiduría, las artes y estrategia militar en la mitología romana, por cierto que también es considerada como la patrona de los artesanos.

Hoy los canastos o cestos, tienen diversos fines porque no solo son útiles, también son bonitos. Matías y Ponchito trabajan el tejido en fibra plástica en Santa Catarina Puebla y son creadores de las piezas que hoy protagonizan esta entrada. Ayudan a organizar y a guardar de todo, pero a veces puede tener usos para las actividades cotidianas y servir fuera del contexto para el que los tenemos reservados. Hoy te compartiré cómo los uso en casa, quizá puedas encontrar algunas propuestas divertidas y compartirlos con nosotros.

Para escurrir

Nunca me han gustado las coladeras redondas porque es difícil guardarlas. El horno de mi estufa, como probablemente de la tuya, está lleno de trastes, pero los coladores nunca se acomodan por su forma redonda, por eso, los canastos tienen una doble función al escurrir y contener la verdura en el refrigerador. El mismo en el que puedes lavar y enjugar tus alimentos, también te sirve para escurrirlos y llevarlos al refrigerador. No te estorbará y tendrás un mejor aprovechamiento del espacio.

Enjuaga, seca y guarda tus frutas y verduras

Para el baño

En el baño uno de estos canastos tiene toallas, cremas, papel higiénico y otros productos del baño. No solemos poner mucha atención a este espacio en casa, así que acomodando esto dentro del canasto tendrás una mejor apariencia del sanitario. También lo puedes usar dentro de la regadera. Yo no soy fan de los clásicos artilugios que cuelgan de la regadera, así también puedes hacer el tuyo con un canasto y un cordón. Puedes poner el shampoo y las esponjas de baño dentro, pueden mojarse y el agua se escurre perfectamente.

Acomòdala en el lugar que te sea mas ùtil

Para archivar

El escritorio es un desastre cuando empiezan a acumularse cosas, y son papeles que debo tener a la mano porque eventualmente dejarán de servir y los puedo reciclar, pero en lo que les llega el momento debo tenerlos a la vista. Puedes hacer un archivero muy fácil con un cordón de algodón y lo puedes dividir en las partes que necesites. Además, puedes ajustar el largo del cordón para hacer el espacio más angosto si necesitas archivar cosas más pequeñas, como sobres. Déjalo expuesto como el mío, que tengo sobre el escritorio, o puedes meterlo en un librero o dentro del armario. Con un poco de creatividad puedes colgar unas etiquetas por fuera de cada segmento que hagas y escribir qué es lo que cada espacio contiene, ¡adiós al desorden!

Encuentra fácilmente tus cosas con las divisiones

Para separar la basura orgánica

Cuando cocino, siempre separo la basura orgánica. Solía juntarla en una cubeta de aluminio, pero siempre se hacían mosquitos, entonces comencé a guardarlo dentro del refrigerador, porque hasta que la cubetita no se llena, la entierro en el jardín. Me evité los mosquitos, pero no es agradable que suelte todos los líquidos de descomposición, así que el canasto permite que escurra (lo pongo sobre un plato) y es más fácil juntar hasta por cuatro semanas antes de llevarlo a la composta en el jardín. Puedes cubrirlo con un trapo de cocina para refrigerarlo o llevarlo fuera inmediatamente después de cocinar.

Para hacer queso

Estaba a punto de comprar un molde para preparar un queso canasto de almendra cuando me encontré la pieza más pequeña de la colección. Es una receta doble muy sencilla y te va a encantar. Puedes ajustar la cantidad de ingredientes para obtener tanto queso (y leche) de almendras como quieras. Yo usé una taza de almendras, 600 ml de agua canela, vainilla y un poco de miel. Deja las almendras en agua, suficiente para que las cubra, durante uno o dos días; tápalas con un paño y guarda el recipiente dentro del refrigerador. Después de este tiempo, escurre las almendras con la ayuda de tu canasto (no es necesario que conserves el agua en las que estuvieron) y enjuágalas en el chorro del agua. Lleva a la licuadora con los 600 ml de agua y tritura durante un par de minutos. Dependerá de la potencia de tu licuadora pero deben desbaratarse lo más que se pueda.

Utiliza una manta de cielo para colar y separar el líquido de la pasta de almendras. Exprime todo el líquido con tus manos y una vez que tengas todo el líquido por separado, puedes agregar los ingredientes que sugiero y poner más agua si así lo deseas. Ahora ya podemos empezar la preparación del queso con la almedra triturada, que por cierto se llama okara. Con esa también puedes hacer galletas o añadirlo a tu cereal.

La okara mézclala con una cucharadita de levadura de cerveza, una cucharadita de grenetina (o agar-agar para hacer un queso vegano 100%) sal y pimienta al gusto. Agrega 100 ml de leche o agua, tu eliges si quieres usar la de almendra recién preparada o cualquier otra leche vegetal o animal. Tritura por un par de minutos para tratar de eliminar la mayoría de los grumos. Si usas agar-agar necesitas llevarlo al fuego unos minutos, con la grenetina no es necesario.

Coloca un poco de la manta del cielo dentro del canasto, para que no se escape l preparación por las ranuras. Vierte la mezcla y llévalo al refrigerador por unas horas. Te encantará, la textura es suave y su sabor es delicioso. Prueba agregar algunas hierbas aromáticas y disminuir o aumentar la grenetina para obtener mayor suavidad o firmeza en el queso, ¡delicioso y nutritivo!


José Ángel escribe de salud y bienestar para medios impresos y digitales. Maratonista y guía de corredores con debilidad visual. Apasionado de la comida mexicana, por sus técnicas e ingredientes que lo atraparon desde pequeño, cuando aprendió a hacer salsa de molcajete y tortillas. Es padre de cuatro perros y tres gatos (por ahora) y fundador de Tabula Rasa , un proyecto que reúne alrededor de la mesa a todo aquel que quiera partir el pan y olvidarse de los prejuicios, con la disponibilidad (y valor) de compartir la mesa y su experiencia con extraños. Encuéntralo en el Centro de Tlalpan, al sur de la CDMX