4 lecciones del 2018 para recordar en el 2019

El 2018 se va de manera casi desapercibida; estamos tan metidos en las fiestas y en el año que viene que nos olvidamos de todo lo que, aparentemente, quedó atrás. Y claro, es momento de empezar de nuevo, de renovarnos y de emprender nuestros caminos hacia mejores versiones de cada quien con nuevos propósitos. Sin embargo, el pasado es un gran mentor y sin duda es la mejor inspiración para alcanzar esas anheladas versiones; por eso hoy recapitulamos cuatro lecciones que nos dio el 2018 y que vale la pena no olvidar en el 2019.

  1. En agosto del 2018 agotamos todos los recursos naturales disponibles para el año

Todos los árboles, el agua, el suelo fértil y los peces que la Tierra fue capaz de producir durante el año se acabaron al principio del mes de agosto; desde entonces, hemos vivido endeudados con el planeta durante 5 meses y el tiempo no se detiene ¿La lección?, nuestro planeta tiene recursos finitos y este 2019 es el momento perfecto para comenzar a cuidarlos ¿qué te parece despedirte del consumismo como propósito de año nuevo?

  1. Tenemos solo 12 ─digo─ 11 años para salvar el planeta

En el 2018, la ONU nos reveló una predicción un tanto aterradora y que está en nuestras manos resolver: el año 2030 es el límite para salvar el planeta y todo lo que hagamos hasta entonces ayudará o evitará que lo logremos. Por fortuna, también nos dijo qué debemos hacer para no fracasar. Así que no olvides revisar (aquí) cómo poner poner tu granito durante el 2019.

  1. El plástico llegó hasta el intestino humano

Sí, ya lo veíamos venir… el plástico, como en años anteriores, fue el gran villano del 2018, se hicieron virales los videos de islas kilométricas de basura flotando en el océano y se descubrieron restos plásticos en los intestinos de varias personas alrededor del mundo, así se comprobó lo que tanto se temía: absolutamente todo el plástico que se ha creado desde su invención sigue rondando el planeta y sus partículas más pequeñas se han colado en la dieta de todo ser vivo en la Tierra, un hecho mortal. No obstante, si todos renunciáramos a los plásticos desechables este año, emprenderíamos el viaje hacia la solución. Por fortuna, el movimiento Residuo cero se sigue extendiendo y ha llegado el momento de que te unas, ¿no te parece?

  1. Murió el último ejemplar macho de rinoceronte blanco

La muerte de Sudán, el último rinoceronte blanco macho marcó la irremediable extinción de esta preciosa especie en el 2018, una pérdida que resentirá todo su ecosistema y poco a poco, el planeta entero. Pero este animal es solo el recordatorio de las más de 26 500 especies que, de acuerdo a la Lista Roja de la UICNTM, se encuentran en peligro de extinción. Además, según el Global Environment Outlook 4, en la actualidad la extinción de especies está ocurriendo cien veces más rápido que la tasa natural, un problema tan multidimensional como difícil de abordar, por lo que abajo encontrarás una infografía de la FAO que te dejará más clara la situación, sus causas y lo que deberíamos proponernos este 2019. 

infografía FAO

#problemáticas: Suéteres Navideños

Los ugly sweaters o “suéteres feos” son un elemento clave de la cultura navideña actual en EUA e Inglaterra (donde se les llama Christmas jumpers o jumpers navideños). Sus características principales son la preponderancia de los colores rojo y verde, figuras grandes y desproporcionadas de elementos navideños como renos, árboles de navidad, copos de nieve o cualquier otro icono típicamente representativo de estas fechas.

Los suéteres se distinguen, además, por lucir “cursis”, “ñoñas” o como su nombre lo indica, simplemente feas; por esta razón, durante años fueron ridiculizados y criticados; por lo que, contrario a hoy en día, la gente prefería dejarlos en su armario. No obstante, ahora se han vuelto una moda peligrosa y es cuando empezamos a ver su lado verdaderamente feo.

A pesar de que estos suéteres llevaban mucho tiempo siendo producidos, eran generalmente tejidos a mano con agujas y estambre; lo que en un principio fue una linda tradición de abuelas tejedoras, se comercializó industrialmente por primera vez con el nombre de jingle bell sweaters alrededor de 1950 y fue hasta los años 80’s que se consagraron en la cultura popular como una prenda de ropa que sólo usaban los papás.

Chevy Chase y (el ahora infame) Bill Cosby fueron considerados clave para masificar la tendencia de los Ugly Sweaters.

A pesar de su popularidad en los 80’s, de acuerdo con la revista TIME, (con el tono “irónico” de principios de siglo) los suéteres feos resurguieron a partir del 2000 y comienzanzaron a hacerse tendencia, por lo cual  grandes empresas transnacionales de moda rápida así como marcas de lujo los llevan comercializando desde entonces durante la temporada navideña. Este producto está ya tan instituído en la cultura popular que en EUA el 12 de diciembre se celebra el “Día Nacional del Suéter Feo” y en Inglaterra el 14 de diciembre, el “Día Nacional del Jumper Navideño”.

Hasta el momento todo suena bien ¿no? celebraciones navideñas, comida, ponche, intercambios, los 80’s… pero pues, como ya saben, en este blog siempre le quitamos lo divertido a todo.
¿Se imaginan el impacto ambiental que puede tener una celebración que implica adquirir una prenda de ropa que sólo será utilizada una vez? Pues, no te lo tienes que imaginar ya que el impacto ambiental de los sueteres navideños comprados tan sólo en 2016 en Inglaterra implica un gasto de agua que equivale a más de medio millón de tinas de baño y suficiente bioxido de carbono como para llenar 179 globos para cada una de las personas que viven en el Reino Unido. Esto sin hablar del impacto social en los países donde se maquilan estos productos.

Al ser producidos año con año y con la intención de volverlos mas atractivos comercialmente, los suéteres navideños se van haciendo cada vez más extravagantes: lo que implica luces, lentejuelas y demás materiales difíciles de reciclar.

Resulta especialmente problemático el caso de Reino Unido donde el 14 de diciembre se celebra el Día del Jumper Navideño, durante este día las personas usan un suéter navideño por “una buena causa” (eso de consumir por “una buena causa” ya ha sido ampliamente cuestionado en este blog en entradas que hablan de la marca Tom’s y en la traducción que hicimos acerca del consumo consciente). Esta iniciativa es promovida por la organización Save The Children y la idea general es que al unirte a la celebración dones 2 libras para “darle la oportunidad a un niñx de construir un mejor futuro”: comprar algo producido en condiciones problemáticas en algún lugar del sur-global para juntar dinero para “ayudar” a niñxs del sur-global.

Organizaciones como Know The Origin están boicoteando el #ChristmasJumperDay , ya que les parece contradictorio el hecho de que organizaciones de caridad incentiven que las personas se pongan un suéter realizado en condiciones laborales injustas y no-éticas en el nombre de una “buena causa”.

A lo mejor pensarán que estos suéteres son populares (y muy populares, se calcula que en Reino Unido al año se gastan más de 300 millones de libras en ellos)  en otros países y no tanto en México.

Pues les tengo una mala noticia, no obstante que en nuestro país no nieva de forma significativa ni tampoco hay renos, igual que otras tradiciones hegemónicas, la de los Ugly Sweaters  en México cada vez se va haciendo más popular. Al buscar “ugly sweater México” en plataformas de compra en línea nos aparece: Amazon mas de 2mil resultados, Mercado Libre 822 resultados. También marcas de moda rápida como Zara comercializan estas prendas en México (así como otras empresas transnacionales de este tipo). Plataformas como kichink seleccionan algunas tiendas virtuales que comercializan o fabrican “Suéteres Navideños”, la cual presenta algunas opciones más locales (también graciosas) y por esto ligeramente más sustentables pero de cualquier manera es problemático ya que representa ropa de un sólo uso.

Y hablando del uso único, valdría la pena cuestionarse cuánto durará esta moda que ya antes se había ido tan pronto como había llegado y claro, ¿volverán esos suéteres a los armarios? ¿o se reunirán en los basureros de por sí ya repletos de ropa? Este caso, no es más que otro ejemplo del peligro de lo pasajero y desechable.


Si a pesar de todo, te gustaría unirte a esta tendencia de consumo te recomendamos que no compres un suéter navideño por convivir, piensa en todo el impacto ambiental y social que tiene este consumo.



Si de plano te posesiona de manera muy intensa el espíritu navideño y NECESITAS usar un suéter festivo prueba las siguientes alternativas:

  • Vuelve a utilizar uno que ya tengas.
  • Si de plano te preocupa mucho repetir la prenda del año pasado, puedes probar intercambiar con tus amigxs suéteres navideños.
  • Compra de segunda mano, Cazador Vintage y Fancy Ordinarios tienen algunas opciones.
  • Haz tu propio suéter ❤  aquí puedes encontrar algunos tips acerca de cómo volver navideño algún suéter que ya tienes.
  • Para reducir el impacto ambiental de la transportación busca opciones producidas en México  (aunque te reiteramos que comprar un producto para un sólo uso es nocivo para el mundo x.x ).

Así que si tienes ganas de comprar un suéter, ya sabes:

#lugares: Cólon, Querétaro

Colón es uno de los 18 municipios de Querétaro. Está ubicado en la parte noreste, a una hora aproximadamente de la capital, colinda con Guanajuato, Tolimán, El Marqués, Tequisquiapan y Ezequiel Montes. Es el tercer municipio en Querétaro por su extensión territorial, 8,071.527 km². Con una altura de 1900 sobre el nivel del mar Colón se erige como un municipio con tradiciones e historia, con una población de 62,557 habitantes, que va apegándose a las nociones de progreso e industrialización.

Colón era habitada por el grupo etnolinguístico ñañho, en el Siglo XV los chicimecas jonaces desplazan a esta población hacia el sur y se asientan en lo que ahora se conoce como Colón. En 1531 los españoles buscaron alianzas con los ñañho para hacerse con este territorio. En 1550 la mayoría de la población se dedicaba al comercio y a los oficios de arrieros y artesanos. Los franciscanos fundan Tolimanejo y son quienes instauran la religión en esta zona. En 1687 los frailes franciscanos junto con los chichimecas jonaces fundan la Misión de Santo Domingo de Soriano, a un kilómetro de Tolimanejo. En 1756 Tolimanejo y Soriano se fundan en una sola parroquia, juntando a ambos pueblos con las haciendas y rancherías de los alrededores. Es en este momento cuando se le da el nombre de Colón a este territorio.

Colón fue un municipio activo en la guerra cristera, levantándose en armas en 1928. Esto trajo repercusiones económicas para la población. Colón había sido considerado un municipio próspero en términos de economía e industria. Al terminar la guerra cristera esto deja de ser así, las inversiones en la industria desaparecen y mucha gente se desplaza. Actualmente la inversión y la proyección de Colón como un lugar para la industria y  progreso es parte del imaginario del gobierno. Ahí abrieron el aeropuerto de Querétaro así como algunas universidades y otras industrias. Habría que pensar esta situación con detenimiento para ver a quiénes beneficia que Colón se suba a este tren del desarrollo, a coste de qué y de quiénes esto sucede.

Colón fue un pueblo fundado por los franciscanos donde la religión fue central, reflejado en su participación en la guerra cristera y en las celebraciones actuales, siendo la festividad más importante la que se realiza en honor a la virgen de los Dolores de Soriano, que se celebra una semana previa y durante Semana Santa. De los misioneros dominicos que atendieron la misión del Soriano a finales del siglo XVII se heredó el oficio de trabajar la lana. Algunas tradiciones se han desdibujado, otras continúan con las dificultades y riesgo constante de desaparecer como la utilización de lana y la técnica del telar de pedal que ha sido un símbolo de reconocimiento para la gente de Colón.

Hace 50 años más de 60 familias se dedicaban a trabajar la lana; los sarapes y cobijas eran moneda de intercambio con otros habitantes de la Sierra Gorda. Actualmente sólo 10 familias se dedican de manera activa a la elaboración de prendas de lana. Una tradición que había sido retomada e impulsada por los colonenses hasta volverlo tradición del pueblo ahora va en disminución. El hecho de que existan nuevas artesanías elaboradas con materiales más económicos es uno de los factores que ha llevado a que este oficio se realice cada vez menos así como la gran oferta de trabajo en los parques industriales de la zona.

Sin embargo, se están realizando varios esfuerzos por conservar esta técnica. Un gran ejemplo es  el grupo de siete artesanos que se juntaron para elaborar un mosaico de telar de pedal con la imagen de la Virgen de los Dolores de Soriano, con el horizonte de que éste fuera el telar más grande y entrara así a los Record Guinness, de esta manera difundiendo el trabajo tan importante que algunas personas continúan realizando en Colón. Este telar, de 600m2, es un reflejo de los colores, las técnicas y los saberes que se llevan compartiendo y pasando años tras año de generación en generación entre quienes habitan Colón.

También se ha abierto la Escuela del Telar para darle impulso e importancia a la gran labor y conocimiento que había sido seña de la identidad de Colón, que hasta hace 50 años seguía conociéndose como “La Tierra de los Sarapes”. Al pasar este saber a las aulas puede parecer que hay algo que se pierde en las formas más próximas y familiares por las cuales pasaba este conocimiento. Sin embargo, también es importante reconocer cómo las aulas empiezan a ser ocupados por otros saberes que generalmente no se consideran creadores de conocimiento. El telar de pedal continúa pujando por existir y seguir resinificándose de acuerdo a la vida de las personas que lo mantienen vivo, que siguen generando desde las manos y los pies saberes y arte.

#glosario: Armario cápsula

Por Daniela de @quebonitoplaneta

Que tire la primera piedra quien jamás haya dicho «no tengo nada que ponerme» mientras sus cajoneras estaban rebosantes… ¡Lo sabía!, no eres la excepción y por eso hoy queremos contarte del armario cápsula, el método que te ayudará a deshacerte de ese molesto problema de una vez por todas.

Se trata de un concepto que debemos a la asesora de estilo Susie Faux, quien en 1970, en su afán por impulsar las vidas profesionales de sus clientas desarrolló la idea de un guardarropa que expresara sus estilos personales de una manera eficiente: el armario cápsula.

¿Qué es y cómo funciona?

La idea de este método es que tu armario se componga de una cantidad mínima de piezas básicas que no pasen de moda y que puedan combinarse de múltiples maneras entre sí para crear la mayor cantidad de atuendos posibles con la menor cantidad de ropa.

En el día a día, contar con un armario reducido tiene muchos beneficios; como la practicidad de tener siempre disponible un atuendo apropiado para cada ocasión, el control y el orden que ganas sobre tu guardarropa o la consolidación de un estilo acorde a las necesidades de tu ritmo de vida y tu personalidad. Por otra parte, encontrar diversidad de atuendos en una cantidad reducida de prendas te mantendrá feliz a ti y al planeta; ya que te aleja de las prácticas insostenibles en el consumo de moda.

Por todo esto, actualmente ha sido adoptado por  muchas personas con distintas motivaciones, como los minimalistas que no quieren sacrificar el estilo o los ecologistas que buscan reducir la huella ecológica de sus atuendos. Sea cual sea tu incentivo, un armario cápsula bien desarrollado puede brindarte grandes satisfacciones ¿Te está gustando la idea?, pues te explicamos cómo aventurarte a ponerla en práctica.

¿Cuáles son las claves?

El armario, sea cápsula o no, es algo muy personal y como tal depende de cada quien, de su ritmo de vida y su estilo; por eso, cuando pasamos por alto estos criterios, terminamos con un desastre estético ─y ambiental─ en el clóset.

No en vano, una regla de oro en la composición del armario cápsula es tomar en cuenta las actividades que realizas en tu día a día y los lugares que frecuentas; por ejemplo, tu ocupación y lugar de trabajo, te ayudarán a determinar si deberías tener blazers y faldas tubo o jeans y tenis.

Aunado a lo anterior va tu estilo. No porque trabajes en una oficina tienes que casarte con los pantalones de vestir si no te gustan, es importante que una vez que hayas determinado el tipo de prendas que requieres, elijas de entre ellas aquellas que te gustan al 100%, que van con tu estilo personal y que te hacen sentir cómod@. Después de todo, necesitas prendas que te den ganas de usar una y otra vez en los distintos conjuntos.

Ya que está claro el tipo de ropa que nos funciona y nos encanta, es esencial procurar la armonía entre cada pieza. Para que un armario cápsula funcione, debemos tener en mente que debe ser tan combinable como sea posible; para esto hay quienes recomiendan elegir una paleta de colores que te agrade y así garantizar que todo vaya con todo; u optar por tendencias atemporales que perduren y por lo tanto, que puedan combinarse en muchos atuendos a lo largo del tiempo.

Hay otra cosa que no podemos dejar pasar: calidad antes que cantidad. Este es un máximo que se repite una y otra vez particularmente en el mundo de la moda, donde las tretas de la moda rápida y los bajos precios nos asechan. Así que para mantener la practicidad, decídete a invertir en artículos que perduren no solo como tendencia, sino en su condición. Las prendas que se conservan en buen estado siempre dan la sensación de ser más nuevas de lo que realmente son y eso hará que nos sintamos cómod@s con ellas por más tiempo, evitando que caigamos en la tentación de sustituirlos o adquirir más piezas. De igual manera, si estamos comprando menos, merecemos y podemos invertir en mejor calidad.

Una vez dicho lo anterior, vamos a revelarte algo, ¿list@? ¡No hay un número límite de prendas!, ya está, lo dijimos. El método del armario cápsula no impone un tamaño específico y sin embargo, se califica como «reducido». Pues bien, el número que le confiramos va a depender de cada quien, puesto que no todos tenemos las mismas necesidades y exigencias; y este número se define con una sola cosa: sinceridad.

Es momento de sincerarnos con nosotros mismos y determinar, tomando en cuenta todo lo anterior, con qué cantidad cumplimos nuestros objetivos y nos sentimos bien en el día a día, recordando siempre que menos es más.

Finalmente, si te has animado a poner estas ideas en práctica, recuerda comenzar con lo que ya tienes, que tus prendas actuales sean tu punto de partida: revisa tu clóset y haz grupos con lo que te gusta y sí utilizas, lo que no usas y lo que no te gusta. Puedes donar las piezas de estos últimos dos grupos, pero antes, reflexiona por qué no te gustan o no las estás usando y si puedes modificarlas o repararlas para que vuelvan a enamorarte, hazlo. Ya está, de ahora en adelante compra menos y solo aquello que te encanta, funciona para tu vida y es de calidad.

Qué bonito planeta es un blog dedicado a un estilo de vida sostenible y consciente, donde pongo a tu disposición todos los recursos que me ha dado la experiencia para vivir en paz con la naturaleza. En él siempre podrás encontrar recetas, consejos prácticos, notas informativas, productos y proyectos que me inspiran y todo lo que se me pueda ocurrir para motivarte y ayudarte a vivir de forma más responsable con nuestro entorno; y como es un espacio destinado a compartir, ¡siempre serás bienvenid@ a dialogar y usar esta plataforma para enriquecer a la comunidad que Qué bonito planeta ha unido!

#problemáticas: Alimentos en Contra de la Biodiversidad

Por Daniela de @quebonitoplaneta

Seguro que has escuchado los beneficios ambientales de consumir local: menos emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, disminución de químicos empleados en procesos como la maduración artificial, alimentos más frescos… Pero probablemente no habías pensado en procurar lo «local» más allá de la producción.

¿A qué me refiero? Sí, es muy bueno optar por productores locales; pero es mejor, además, elegir alimentos locales, es decir autóctonos de nuestra zona. Particularmente hoy en día, la preferencia del consumidor privilegia el cultivo y preservación de ciertas especies y claro, perjudica a otras.

Por ejemplo, ¿sabías que en México, los cambios en la alimentación han puesto al garambullo en peligro de desaparecer?, pues aunque se da de manera silvestre y no necesita ser cultivado, cada vez son menos las zonas en que pervive por ceder territorio para el cultivo de otras especies preferidas por el consumidor.

De hecho, un 39 % de la extinción de especies desde el año 1600 se ha atribuido a la introducción de especies exóticas; y aunque claro, no todo se debe a la alimentación, esta sí es una de las grandes demandantes.

Como excusa podríamos culpar a los comercios por excluir a especies como los garambullos de los estantes, y de hecho no estaríamos del todo equivocados. Por ejemplo, se dice que los quelites empezaron a ausentarse de la dieta del mexicano con la llegada de los supermercados, los cuales definen lo que consumimos en función de precios internacionales, y no es que los quelites sean muy caros, pero tampoco se consideraron dignos de inversión por su falta de atractivo y fue así como poco a poco los compradores fueron olvidándolos.

Los cambios y elecciones que hacemos en nuestra alimentación tienen efectos gigantescos en ámbitos tan importantes como el medio ambiente; simplemente, el aumento de consumo de carne en detrimento de las legumbres a nivel mundial es culpable en gran medida de fenómenos como el cambio climático y la escasez de agua.

No hace mucho, la dieta del mexicano ─que se basaba en alimentos como el maíz, los frijoles y el chile y que incluía otros como el amaranto y el alga spirulina─ no requería de tanta carne porque cubría sus necesidades nutricionales con muy poca.

Por otro lado, hoy en día el plátano, la naranja y el limón son las frutas más consumidas por el mexicano y ninguna de ellas es natural de nuestra tierra, aunque aquí se cultiven con éxito en la actualidad. No obstante, estas y otras frutas como el melón, la sandía, el durazno y un largo «etc.» son más abundantes en nuestros mercados a comparación de, por ejemplo, el guamúchil, la guanábana o el zapote, que sí son naturales de nuestro país.  

Otro ejemplo interesante pueden ser los superalimentos que se han puesto tan de moda, como lo son el aguacate o la quinoa, y que dada su demanda en lugares de los que no son originarios, se generan problemáticas graves: los bosques de estados como Chiapas están sufriendo un alto índice de deforestación por la demanda en el cultivo de aguacate, con toda la pérdida de biodiversidad que eso implica; la quinoa ha adquirido un precio tan elevado a nivel internacional que los consumidores de los países de origen,  para quiénes era clave en su alimentación, ya no pueden permitírsela en la misma medida e incluso se están explorando posibilidades de cultivarla en otros países como Estados Unidos de manera transgénica, lo cual, por supuesto, es una amenaza.

Como ves, la sobredemanda de productos de naturaleza extranjera produce estragos tanto en el país de origen, como en aquellos que lo piden en el exterior y podemos decir que se trata de un asunto de biodiversidad: favorecer a unas especies en detrimento de otras altera el equilibrio de los ecosistemas y los daños son muy grandes. Las plantas originarias de cada lugar lo habitan y se dan naturalmente porque se encuentran en su medio, no necesitan cuidados adicionales a los que el ecosistema mismo les proporciona y no sobreexplotan el terreno, pues están hechas para coexistir con las demás especies animales y vegetales también nativas (que se ven afectadas con la alteración de su medio) y con los recursos disponibles. Por ejemplo, se podría mantener vivo un mango en el semidesierto porque este árbol adora el calor, pero se requerirían cantidades anormales de agua a comparación de, por ejemplo, un nopal.

Por fortuna, hay mucho que podemos hacer desde nuestra cocina: si poco a poco vamos recuperando elementos culinarios originales del lugar que habitamos, ayudaremos a preservar especies y ecosistemas enteros, siempre y cuando lo hagamos de forma balanceada.

¿List@ para replantearte el menú?


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#técnicas: telar de pedal

Por: Rosa

La historia del tejido en México es parte de un entramado de experiencias, contextos, memorias y procesos. Cuenta una historia que va más allá de las telas, habla de los territorios, de las personas, de las relaciones.

El telar de pedal es una técnica antigua que fue introducida en México por los españoles en el siglo XVI. Éste se empezó a desarrollar en Europa en el siglo XI, pero se piensa que fue desarrollado en China y que por ahí de 1500 a.C. ya existía. Se usaba para tejer la tela de seda. En Europa la técnica fue retomada y modificada, llevada a todo el Altiplano después de la colonización y aplicada en los obrajes pues era más efectiva que la técnica de telar de cintura y otras que ya se usaban en el continente.

El telar de pedal tiene como base una estructura de madera donde con el movimiento de las manos y los pies, se van hilando cada uno de los tejidos de algodón y lana principalmente. Para el uso del telar se precisa hilo previamente urdido que se sujeta al travesaño. Una vez sujetas las hebras cada hilo tiene que pasar por las agujas. Mediante la disposición de las hebras en cada aguja se determina el diseño en la tela que se ejecutará.

Es una técnica que permite trabajar a mayor ritmo o velocidad, hacer tejidos más anchos y que funciona muy bien para ciertos materiales con densidades diversas. En 1926 Hernán Cortés introdujo el ganado ovino, con lo que empieza a utilizarse la lana con los pequeños rebaños que pastoreaban lxs indígenas. Con esto el telar de pedal empieza a utilizarse cada vez más. Se dice que esta era una técnica que sólo era utilizada por los hombres.

El telar de pedal junto con las agujas de hierro, las tijeras y en general las técnicas españolas traídas a estos territorios contribuyeron al desarrollo de los obrajes. Los obrajes eran grandes fábricas donde se elaboraban tejidos, alpargatas, costales, mechas, sombreros y monturas. Eran centros de explotación laboral de indígenas manufactureros. Preguntarnos por el papel que jugaron los obrajes y que hoy juega la maquila en la producción de prendas en el entramado que sostiene el sistema con la explotación de cuerpos racializadxs y empobrecidos es importante para comprender el lugar de las técnicas, la elaboración de ropas y los contextos en los que esto sucede, sin perder de vista que no es una cuestión aislada sino arraigada en el patriarcado colonial capitalista.

La introducción de técnicas con la colonización implica en muchos casos imposiciones, pero también grietas y respuestas. La resignificación de los elementos introducidos, cómo usar las técnicas para contar las propias historias es un proceso importante de reapropiación que potencia una resistencia. Así, el telar de pedal pasó a ser reapropiado por los pueblos del continente. Actualmente el telar de pedal puede entenderse como una técnica en contra de la tecnología de producción textil actual en el sentido que desarrolla el comité invisible en “A Nuestros Amigos”,

Cada herramienta configura y encarna una relación determinada con el mundo y afecta a quien la emplea. (…) La tecnología no es la consumación de las técnicas, sino por el contrario la expropiación hecha a los humanos de sus diferentes técnicas constitutivas. La tecnología es la puesta en sistema de las técnicas más eficaces, y consecuentemente el erosionamiento de los mundos y de las relaciones con el mundo que cada una despliega. (…). El capitalismo es en este sentido esencialmente tecnológico; es la organización rentable, en un sistema, de las técnicas más productivas (Comité invisible, 2014, p. 129)

Frente al monstruo INDITEX y el complejo industrial de la moda, las técnicas resisten y siguen creando formas de relacionarse con el mundo en contra de la expropiación de otros mundos, de las relaciones y los cuerpos.

En México el telar de pedal es ampliamente utilizado en varios lugares del país fabricando prendas que reflejan herencia y memoria, como el caso de Teotitlán del Valle en Oaxaca, las cambayas en Michoacán, los sarapes de Guadalupe en Zacatecas, Colón en Querétaro, por mencionar unos cuantos. Como varias de las técnicas que hoy aún resisten el telar de pedal en muchos lugares va siendo cada vez menos utilizado. Gilberto Núñez Cruz, encargado del Carmen en San Cristóbal de las Casas comentó que se está buscando preservar esta técnica pues poco a poco ha ido desapareciendo, con el pasos de los años se usa menos el telar de pedal.

Que las formas de entender y construir mundos no sean absorbidas en su totalidad por las tecnologías al servicio del capital es un camino que no hay que desdeñar. La preservación del telar de pedal y otras técnicas es la preservación del latido que en ellas podemos escuchar, un latido de formas diversas de relacionarnos y entender el mundo. Un latido de memoria, de historias y de dignidad.  

#quiénessomos: silencios

Por: Rosa

Está claro que todxs estamos atravesadxs por lo que este mundo nos repite todo el tiempo, constantemente. Se determina qué es importante y muchas veces nos vemos atrapadxs en los mil tentáculos del saber oficial. No buscamos escapar del todo, sólo quitarnos aunque sea un tentaculito de encima y aportar a esa nube de conocimiento una fisura para seguir abriendo espacios en el pensamiento para lugares, saberes y experiencias que comúnmente son difíciles de encontrar. Por eso incursionamos en Wikipedia como una plataforma de intervención del conocimiento y la información. Como una posibilidad de abrir el discurso. Una espacio que se nutre de quienes toman el tiempo y la dedicación de poner toda esa información.

Silenciar el pasado es borrar la memoria. La colonización y la colonialidad se basan, en gran medida en esta ausencia, en estos silencios históricos y territoriales. La historia es una narrativa, y cómo la contamos, desde dónde y desde quiénes no es inocente, hay unos intereses concretos y una visión del mundo que se está creando y reproduciendo. Los vacíos de información, esos lugares que no existen en el mapa, esas historias que no se cuentan, esos pasados silenciados y presentes invisibilizados contribuyen a perpetuar una visión del mundo que tiene consecuencias concretas sobre historias, pasados, territorios, tierras y cuerpos.  

Escribiendo sobre los municipios que habitan algunas colaboradorxs de #recrear nos encontramos con silencios y más silencios. Resulta aún más patente el vacío si lo comparamos con otros lugares del mundo. Amealco de Bonfil tiene 56.457 habitantes según el último censo del INEGI llevado a cabo en el 2010. Segovia es una ciudad y municipio en España, con 51.756 habitantes según las estadísticas del 2017. Les invito a hacer el ejercicio de buscar ambos municipios por Internet en general y en wikipedia en particular. Para Segovia se despliega un índice con 18 puntos con sub-temas, un documento lleno de fotografías ilustrando cada punto con detalles varios. Para Amealco, 8 puntos, casi sin subtemas y ni una solo fotografía.

Se ha dicho que lo urbano, lo blanco y lo moderno es lo único con historia. La realidad es que es la única historia contada, no la única existente. Nos llama la atención esta dificultad de encontrar información. Sabemos que existen varias historias silenciadas por entramados complejos de creación y distribución de información y conocimiento. Se determina lo que es importante y lo que no, se cuenta lo que se ha establecido como importante, lo cual curiosamente es aquello que está en los cánones de poder establecidos. Pero lo que más nos preocupa es que esos silenciamientos aportan a retro-alimentar el discurso dominante que sostiene tanta opresión e injusticias. Se refuerza la idea de pueblos sin historia, de vidas que son basurizables; mientras, se enaltecen otros pueblos y otras vidas. Lo que aporta para que sea posible continuar pasando por alto la explotación de ciertos cuerpos.

Aquí un ejemplo que quizás sea trivial y sin conexión clara con lo anterior, pero que me resultó interesante por flagrante y absurdo, un poco como este mundo. Existen periodistas que se dedican a crear y difundir información (cabe mencionar que ganan bastante dinero)  sobre las novedades de Apple. Apple, que tiene fábricas en varios países mal llamados2 “tercer mundistas” donde puede pagar una miseria a lxs trabajadorxs en claras condiciones de explotación. Los periodistas se dedican a sacar conjeturas a partir de una investigación al averiguar qué materiales se están pidiendo en las fábricas, qué piezas, como es el manejo y flujo de materias primas, etc. De esta manera se intentan adelantar al lanzamiento, haciendo conjeturas que resultan de sumo interés para la gente en general, es información que se consume vorazmente. Por un lado, un sin fin de información sobre Apple como compañía, Steve Jobs y su  vida (libros, películas, etc.), un esfuerzo grandísimo por sacar información antes de tiempo sobre Apple y sus productos. 

Por otro lado, una enorme falta de información e interés sobre las condiciones de trabajo de quienes realizan esos productos, sobre los países y territorios donde se fabrican. De esto último es mucho más difícil encontrar información. Nos encontramos con silencios e invisibilización. Es sobre esos cuerpos de cuyas historias y territorios nada se dice sobre quienes recae todo el trabajo forzado para producir esos teléfonos y aparatos de los que tanta información hay. Una relación clara entre invisibilización-silencios y explotación.

Estas circunstancias son las que nos llevan a querer compartir las búsquedas que hemos hecho sobre algunos territorios del país, lo poco que hemos encontrado, lo poco que hemos ido hilando. Pensamos que es importante subirlo en la wikipedia, ir desarmando esos silencios poco a poco, al menos irlo intentando. Un aporte pequeño, pero necesario, creemos que es llenando esos vacíos, contando otras historias, poniendo otras territorialidades, corporalidades en el mapa de la información y del conocimiento que podemos ir haciendo un pequeño recorrido, muy lento pero persistente, hacia la construcción de otras realidades, discursos, formas de mirar y sentir el mundo y a quienes lo habitamos.