#glosario: residuo cero

Por Daniela de @quebonitoplaneta

El residuo cero o basura cero (zero waste) es un movimiento fundado por Bea Johnson, quien lo inició casi sin querer al lanzar su libro Zerowaste Home  y su blog en  2008. Esta iniciativa trata esencialmente de la reducción de desperdicios, basura y en general, del consumo.

El joven movimiento ha crecido constantemente gracias a las redes sociales y a la simpatía de todas aquellas personas que alrededor del globo quieren combatir la crisis ambiental que se vive a causa de la basura, una problemática que se está saliendo de nuestras manos, pero se está yendo a los océanos, los suelos ¡y hasta el hielo del Ártico!

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Isla deshabitada en el Caribe. Fotografía por Naomi O’Leary

El hecho de que ya no existe un solo paraíso en la tierra libre de basura está muy claro en la mente de todos aquellos que se han unido al reto de vivir sin generar desperdicios y se manifiesta en varias cuentas de redes sociales que comparten experiencias y consejos para llevar este estilo de vida. En ellas podemos ver fotografías de frascos de cristal llenos de comida a granel, de compras hechas en bolsas de tela, de huertos urbanos, de cepillos de dientes de bambú y de cientos de productos sólidos que se venden sin empaques, como los shampoos  y cremas  (como los de Somos tierra que ya están disponibles en nuestra tienda Recrear). Todos estos recursos conforman un vasto instructivo en cuanto comida y cuidado personal para todo aquel que quiera sumarse a la causa.

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No obstante, este movimiento no se limita a los aspectos mencionados, sino que se extiende a todos los ámbitos de nuestras vidas en que se generan desperdicios y por supuesto nuestro guardarropa  no está exento, por lo que ha representado un sujeto importante en la filosofía del  residuo cero.

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Hay que mencionar que la industria de la moda es la segunda más contaminante del planeta, hecho que ha llevado a la ONU a declararla emergencia medioambiental, esto se debe a que genera residuos más rápido de lo que cualquier planeta podría procesarlos y por esto es más que pertinente que comencemos a integrar el residuo cero en nuestras prendas. Para lograrlo, hoy tenemos las siguientes propuestas:

  1. Compra menos, pero compra mejor. Si quieres producir menos residuos, debes evitarlos desde el origen; toda prenda, además de haber generado desechos dañinos durante su producción, es un desecho potencial por sí sola; por lo que lógicamente, entre menos compremos, menos desechos habrá. Asimismo debes asegurarte de que tu ropa no se volverá inútil después de cinco usos, porque en ese caso estarías desechándola mucho antes y con mayor frecuencia de lo que deberías, por eso, apostar por la calidad y no por la cantidad es fundamental.
  2. Da una segunda oportunidad a las prendas. Desde comprar ropa de segunda mano, hasta convertir tus viejas playeras en piyamas y luego en trapos para limpiar son acciones que hacen posible disminuir la disminución de residuos, pues evitarás que lleguen al basurero cuando aún tienen una vida por delante.
  3. Evita las tendencias, haz un mantra de la popular frase de Coco Chanel: «la moda pasa; el estilo perdura». Cuando compramos prendas con diseños en tendencia, lo más seguro es que dejen de gustarnos cuando esta pase e incluso si no es así, podríamos sucumbir ante la presión social de ser juzgados por traer un atuendo de la temporada pasada, pero si apuestas por descubrir tu estilo auténtico, jamás tendrás que preocuparte por esto y tu ropa pasará contigo tanto tiempo como lo desees.
  4. Apuesta por estilos y patrones simples, básicos y minimalistas que al igual que en el punto anterior no pasen de moda y sean fáciles de combinar. Además, este tipo de prendas tienden a ofrecer modelos cero desperdicios, cuyos cortes evitan los sobrantes y promueven el máximo aprovechamiento de la tela, ¡opta por ellos!
  5. Cuando alguna de tus prendas sufra un percance ¡no la tires!, saca el hilo y la aguja y pon en práctica lo que te enseñó la abuela o de plano ¡mándala con un sastre o una costurera!
  6. Si tienes ganas de refrescar tus atuendos, puedes modificar la ropa que ya tienes, ya sea que tengas talento con la máquina de coser y sigas tutoriales para convertir camisas en vestidos  o que al igual que en el punto anterior, te auxilies con alguien más experimentado.
  7. Cuando por fin hayas explotado todo el potencial de una prenda y debas desecharla, ¡recíclala!, puedes acumularla y acudir a servicios de recolección como el de Texinova Green in denim.

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Finalmente, hay que dejar en claro que el movimiento de residuo cero, se ha caracterizado por ser muy creativo y sus participantes tienden a innovar con tácticas que aplican a sus situaciones y contextos particulares para evitar los desechos, por lo que estos consejos no son restrictivos, ¡son tu punto de partida! Ahora es tu turno, si tienes más ideas ¡te esperamos con ellas en los comentarios!