#traducciones: ARTESANAS GUATEMALTECAS VAN CONTRA MÁS DE 64,000 PRODUCTOS EN ETSY POR INFRACCIÓN DE DERECHOS DE AUTOR

El mismo grupo también está lanzando una página de internet manejada por artesanas para proteger los derechos de las productoras.

El artículo  fue escrito originalmente en inglés por Whitney Bauck y fue publicado en Fashionista el Agosto 22, 2017. Fue traducido por Quetzalli , puedes leer la versión original aquí.

 

Imagina que eres una tejedora o trabajadora de cuero en Guatemala. Trabajas intensivamente en un producto – digamos que una bolsa con textiles únicos a tu patrimonio – y lo vendes a un turista estadounidense por 35 dólares. Vale mucho más, piensas, pero la persona estadounidense te regatea y, considerando que el 65 por ciento de tu nación vive bajo la línea de pobreza, algo es siempre mejor que nada. Aceptas el trato.

Unos meses después, te topas con la bolsa que hiciste a la venta en línea por casi 300 dólares en un sitio estadounidense que pretende beneficiar a artesanas como tú. El sitio puede incluso presentar una foto de ti para la cual nunca diste consentimiento, o puede presentar una foto de una tejedora de otro pueblo que no conoces.  

Es un escenario alocado, pero, desafortunadamente es un escenario extremadamente común para un grupo de artesanas calificadas cuyo trabajo tiene gran demanda a escala mundial, pero cuyo acceso y conocimiento sobre cómo crear sus propias vías de comercio por internet ha sido escaso.

Pero eso puede estar a punto de cambiar. Ethical Fashion Guatemala, un nuevo sitio en línea impulsado por un par de gringos (sic) llamados James Dillon y Kara Goebel que han estado viviendo en Guatemala durante siete años y operando un servicio local de viajes, espera devolver el poder a las trabajadoras.

“Las artesanas tienen acceso limitado a internet, pero siguen a los Estados Unidos en línea todos los días”, explica Dillon. “No tienen conocimiento en desarrollo de sitios web ni el dinero para tener un sitio propio; ni Paypal, ni tarjetas de crédito y tampoco servicio postal guatemalteco. El único medio que tenían para enviar, el cual colapsó hace dos años.”

Es esta brecha que Ethical Fashion Guatemala espera llenar al proveer a las artesanas de una plataforma propia en la que puedan darle forma a su narrativa, ganar acceso a un mercado global y recibir una ganancia justa del precio final de sus productos. Aunque está en etapas muy tempranas, la versión final del sitio contendrá 2,000 productos protegidos por derechos de autor y marcas registradas de 43 cooperativas de tejido, además de productos de cuero, joyas, cerámica y arte realizado por más de 1,000 artesanas guatemaltecas. A diferencia de otros sitios en línea manejados por estadounidenses que toman la gran cantidad de las ganancias para sí mismos, Ethical Fashion Guatemala toma sólo un 10 por ciento de las ganancias para cubrir el manejo del sitio de internet, los cargos de tarjetas de crédito y los envíos. El resto va a las artesanas que hicieron las mercancías.

Las personas detrás de Ethical Fashion Guatemala no sólo se limitan a la creación del sitio de comercio por internet, también van tras miles de vendedores Estadounidenses que están ya sea vendiendo copias falsas o descaradamente robando a las artesanas guatemaltecas a las que les compran. A principios de este mes, Ethical Fashion Guatemala también comenzó con “quizá la más grande serie de registros de protección de derechos de autor y marcas registradas en la historia de las artesanas,” dice Dillon, para darle un peso legal a sus esfuerzos.

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Colorantes naturales y materiales usados en las artesanías locales. Foto: Ethical Fashion Guatemala

Usando bots para buscar palabras clave y tipos específicos de imágenes, Dilon localiza productos en Etsy, Google y Shopify que parecen sospechosos y después se acerca a los vendedores individualmente para preguntar por el porcentaje de las ganancias devueltas a las artesanas, sus políticas de transparencia y más. Los vendedores que no pueden probar sus relaciones legítimas con artesanas guatemaltecas son entonces reportados a sus sitios de alojamiento web para ser removidos. Hasta ahora, este proceso ha llevado a la identificación únicamente en Etsy de más de 64,000 productos que infringen los derechos de autor de las artesanas y las comunicaciones con el equipo legal de Etsy han llevado a Dillon a creer que la compañía cooperará con las solicitudes de eliminación de los productos de Ethical Fashion Guatemala. Conversaciones similares han tomado lugar con los equipos de Google y Shopify.

Dillon señala que el conocimiento de las características únicas de las técnicas guatemaltecas, como el hecho de que los tejidos originales no contienen color negro ya que todos los tintes son naturales y el negro no se puede lograr, ayuda a identificar posibles falsificaciones. También el conocimiento de las preferencias de las artesanas, como el hecho de que muchas han pedido no ser retratadas en fotos que las muestren sentadas en el piso ayuda a identificar a minoristas que pueden estar vendiendo productos genuinos sin mantener una relación ética con las tejedoras.

“Esto es acerca de hacer dinero para las artesanas al proporcionarles las herramientas tecnológicas para vender sus productos”, dice Dillon. “Ellas son personas orgullosas que quieren ingresos, no caridad”. Con la plataforma adecuada para vender sus productos ya en demanda, esperamos reciban justo eso.

#resonancias: Gabilú

En las revistas, los espectaculares, publicidad en internet y la televisión, las películas y series de televisión, en todos lados vemos mujeres (y hombres, pero esto tiene otras variaciones y requiere otro texto) con cuerpos semejantes. Ya saben, cuerpos delgados con piel -casi siempre- clara, con la textura lisa, sin arrugas, ni celulitis, ni estrías… es imposible tener un cuerpo así. Ni siquiera estas figuras (modelos, actrices, celebridades…) lucen así. Ellxs también tienen estrías y celulitis, pero existen muchas herramientas para el retoque: desde la iluminación y el maquillaje #oldschool, hasta el Photoshop. Entonces, si nadie es así ¿por qué vemos estas imágenes por todas partes?. No hay una respuesta concreta, ya que es resultado de un proceso histórico; no siempre han habido modelos talla 0, pero siempre han habido cuerpos modelo que la gente desea. En nuestro contexto, generan aspiraciones y nos venden de todo (ropa, maquillaje, membresías al gym, consultas con nutriologxs…), y muchas veces, nos hacen sentir mal sobre nuestros cuerpos y nuestra forma de ser (claro que no sólo es eso, pero fomenta que nos sintamos frustrados). ¿Por qué seguimos permitiendo eso? ¿Hay alguna alternativa?

En Recrear creemos que sí hay alternativas; siempre buscamos ampliar y diversificar los estándares de belleza. Es por eso que nos sentamos a platicar con Gabilú Mireles, curvy blogger mexicana que forma parte de la, relativamente reciente, oleada de #bodypositive (cuerpo positivo sería la traducción literal), un movimiento -principalmente en redes sociales- que por medio de la moda y el arte, resignifica el valor del cuerpo y propone amarnos sin importar nuestra forma física. Nos juntamos con ella y nos platicó un poco de su camino.

Gabilú nació y creció en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Lo que más disfruta hacer es escribir, y llegó a la Ciudad de México hace unos años, para trabajar en el mundo editorial de la capital. Trabajó en el periódico Reforma y actualmente forma parte del equipo de “El influencer”. Pero además de ser periodista, Gabilú ha usado su habilidad de expresión escrita para compartir con otros su proceso de aprendizaje. Hace poco más de un año, inició el blog “Fat Gab”, en el que documenta sus búsquedas y experiencias de amor propio. Es un espacio de autoreivindicación, y empoderamiento, donde nos invita a apropiarnos de los términos que se nos impusieron (e.g. gorda) y a disfrutar nuestros cuerpos sin la preocupación de lo estándares corporales y de belleza que asumimos normales.

A Gabilú le dijeron toda su infancia que ya dejara de comer, y que si no adelgazaba no tendría novio. Su peso siempre fue un tema de conversación. No sé ustedes, pero a mí me suena que he escuchado comentarios y visto escenarios similares en varias familias y círculos de amigos. Igual que miles de tabús sobre la ropa; que no puedes usar shorts o crop tops si estás gorda, o que no puedes usar tal cosa.

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“No me había puesto un traje de baño en 13 años, no me había metido a la alberca […]. Yo no me ponía una blusa de tirantes aunque hiciera 40 grados centígrados […] no había manera de que yo mostrara mi cuerpo…”. Trece años después desde la última vez que se puso un traje de baño y Gabilú se atrevió a poner una foto de ella en biquini en Instagram.

¿Cómo fue que Gabilú decidió dar ese gran paso?

Ya en la CDMX, usaba mucho Instagram, “empecé a encontrar el #curvy. Estas chavas curvys en Estados Unidos, en España, en Chile, en otras partes del  mundo, que se ponían shorts y se ponían crop tops y tenían lonjas y los brazos gordos como yo, y se ponían traje de baño, y yo así, de ¿cómo?”

“[…] veo a estas chavas y entonces empiezo poco a poco a romper mis barreras -pues igual me voy a poner shorts…. pero con medias-. Ya, me ponía shorts con medias, salía a la calle, y me daba cuenta que nadie me aventaba un tomate o nadie me gritaba ¡Iu que asco!…”

Empecé poco a poco. Yo amaba las selfies y le decía a mi amiga -¿sabes qué? tomame una foto de cuerpo completo-. Yo odiaba mis fotos de cuerpo completo, pero pues fui poco a poco. Estas chavas [las #curvy] me dieron permiso, estas desconocidas en otra parte del mundo. Nunca había visto una gorda en shorts que no fuera burla, la que al final de la película le tiraban un tomate ¿no?. Nunca había visto una chava gorda, glam, con tirantes, con shorts. O sea, no la conocía, entonces la verdad es que si no te ves representada, está cabrón.”

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Lxs #curvy buscan un espacio de representación que los medios de comunicación dominantes no tienen. Se apropian de categorías como sobrepeso, gorda y talla grande… y las resignifican a través de la moda, la fotografía, la escritura… En este sentido, la búsqueda #curvy por representación y formas posibles de ser feliz y amarse, abarca muchos tipos de cuerpos.  Para Gabilú es un “título de empoderamiento […] Curvy es una bandera positiva de: me enorgullezco de mi cuerpo”.

De hecho, la audiencia de FatGab son personas que tienen cuerpos de todo tipo: flacxs, gordxs, chaparrxs, altxs, velludxs, morenxs, blancxs…. Pero que es muy probable que se hayan sentido excluidos de los estándares de belleza, o las expectativas que asumimos que la gente tiene de nosotrxs. “Esto es un movimiento de amor propio, completamente global […] Yo creo que las curvys somos un mosaico en todo un caleidoscopio de amor propio.”

En México hay varias bloggers curvy, y existe la alianza #CurvyBloggersMX. Cada una tiene su propio estilo, son de distintos estados de la república mexicana y de diferentes contextos. Esta diversidad es ideal para el objetivo curvy, pues mientras haya más representación, más personas se sienten identificadas.

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Gabilú identifica que el principal reto en México para el movimiento de amor propio #bodypositive, son los medios. Cree que el futuro deben ser campañas publicitarias inclusivas, pero no sólo con tallas grandes sino también medianas. Campañas que muestren una gama más realista de cuerpos de todas las formas. Tampoco se trata de usar a las mismas modelos de tallas grandes en todas las campañas (Ashley Graham o alguien así), se trata de volverlo más accesible.

Claro que el problema no sólo es representación a nivel mediático. También hacen falta marcas de ropa que asuman su parte de esta exclusión del cuerpo estandarizado. Cuando Gabilú era más chica no podía comprar en las mismas tiendas que sus amigas; tenía que cruzar la frontera y comprar en las únicas tiendas donde habían ropa de su talla. Actualmente hay un par de tiendas mexicanas en línea que tienen envíos a toda la república (nombres), pero sigue siendo muy poca oferta. Es problemático que en un país con altos índices de sobrepeso no hayan marcas de ropa que lo consideren. Como bien plantea Gabilú, las marcas tienen que empezar a apuntar a la inclusión de ese mercado, hasta en términos de negocio les conviene.

Finalmente, hablamos sobre esta controversial y compleja relación entre la salud, el sobrepeso y el bienestar. Algunos críticos de lxs curvys dicen que incitan a malos hábitos alimenticios y de actividad física, consideran que celebrar cuerpos con sobrepeso es igual a decir cuerpos no saludables. Si bien hay vínculo en casos de diabetes tipo 2 y sobrepeso, por ejemplo, también hay muchos cuerpos delgados que tienen otros tipos de problemas de salud causados por su alimentación. Es decir, que no importa cuánto peses o qué forma tengas, el estado de salud conlleva muchos otros factores, y es importante cuidarte sin juzgar de acuerdo a kilos o centímetros. Esto Gabilú lo entiende muy bien, incluso ella inició un programa para bajar de peso hace unos meses. “No es que alentemos la obesidad, yo jamás he dicho -N’ombre, la diabetes es un mito, equis.. Cómete todos los hot cakes del iHop, da igual-”. Lo que ella espera provocar en su audiencia, es que se amen a sí mismos, se respeten y se cuiden. “Me estoy volviendo más saludable porque me amo-. No estoy a dieta porque quiero estar flaca y me odio”. Su motivación está basada en el amor propio y no en un rechazo de sí misma. Insiste en que esta perspectiva es parte de su proceso y experiencia particular, hizo cientos de dietas desde muy chica y nunca logró bajar de peso, ella lo atribuye a que lo hacía odiándose, buscando una medida que era imposible para su cuerpo. Ahora, su búsqueda es la salud y no tiene como meta un cuerpo delgado o con medidas específicas.

El autocuidado tampoco debe confundirse con dietas. Las tendencias del bloggin del bienestar (“wellness, fitness”), buscan la salud mental y física por medio de tipos específicos de ejercicios, de alimentación y de cuerpo. Las bloggeras fit suelen tener unos súper músculos, y cocinan comida orgánica/vegana/glutenfree -que además se ve súper bonita- y otras cosas que son difíciles de lograr para gente común. Y sobre eso Gabilú comentó que ella nota en sus amigas de tallas medianas, mucha frustración por no poder alcanzar el estilo de vida fit que siguen en redes. Son movimientos aspiracionales pero no accesibles. En cambio, hablamos de los fitness bloggers que están subiendo fotos de sus transformaciones de tres segundos, donde ponen una foto en la que están sumiendo la panza y con muchas condiciones que los hacen ver super “fit” y otra foto donde están relajados y normal. La diferencia es impresionante y parece apuntar a una visión más accesible del bienestar físico. En este sentido, el blog y la cuenta de Instagram de Gabilú, son espacios que esperan ser aspiracionales, y promover ideales más accesibles, y empoderadores de amor propio. El chiste es que cuando pongas/busques #curvy o entres al blog de FatGab, te sientas cómodo y en confianza contigo mismo, que sepas que puedes ponerte lo que quieras de ropa, y de cualquier forma te verás hermosx y glam, o como tu prefieras.

En #recrear queremos dejar de perpetuar ideales de belleza imposible y abrir la gama de formas, tamaños y colores.  Vamos a crear nuestras propias formas de representación y compartir el empoderamiento de amar nuestros cuerpos sean como sean, y como los queramos vestir. Con Gabilú iniciamos un diálogo sobre replantear nuestras tallas y nuestra manera de representar y diseñar prendas. En lugar de una nueva categorización de tallas, buscamos que las prendas sean funcionales para diferentes tipos de cuerpo.

 

Absorbentes Menstruales

#apoyoalargoplazo

ANTECEDENTES

Ante la coyuntura de emergencia que se vive en estados como Puebla, Oaxaca, Chiapas y la Ciudad de México, una de las grandes necesidades en centros de acopio para albergues son los artículos de primera necesidad. Dentro de estos, para las mujeres está la necesidad de productos para la menstruación.

Por otro lado nos parece importante no sólo distribuir productos, sino que éstos puedan abrir diálogos. Que ésta sea una propuesta para replantear de manera muy básica las relaciones entre la mujer y su menstruación, repensando las cadenas de intermediarios que son actualmente las grandes industrias que se benefician de la producción con el impacto ambiental que implica.

Ayuda no tradicional

La mayoría de los proyectos de asistencia buscan solucionar una problemática de manera inmediata, lo que en situaciones de emergencia es conveniente; sin embargo se debe tomar en cuenta la planeación e impacto a largo plazo. El objetivo de nuestro proyecto siempre ha sido encontrar maneras de poner en marcha iniciativas sostenibles con miras a largo plazo. Consideramos que cada intervención detona nuevos procesos, por ejemplo, hablar y visibilizar la menstruación. Buscamos hacer algo más que dar protectores; queremos trasladar la menstruación a lo público y generar alianzas con otros actores.

Queremos lograr que este apoyo vaya más allá de lo inmediato, que los beneficios permanezcan después de finalizada la utilidad del absorbente que además puede seguirse utilizando en repetidos periodos sin generar costos adicionales. Queremos llegar a dónde éstos se necesiten para cubrir las necesidades durante los períodos menstruales al mismo tiempo que fomentamos un proceso de reflexión sobre la menstruación, nuestra forma de relacionarnos con ella y el consumo de productos que ésta implica.

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Contribuir sin oprimir: #Chimalpopoca

Ante el repliegue del Estado en la atención a afectadxs, se ha producido una enorme cantidad de mercancía que hace referencia al #19S con el propósito de generar ingresos que puedan costear víveres, equipo de rescate, etcétera. La creación y venta de stickers, playeras, pines y demás también debe ser problematizada.

Más allá de las implicaciones que tiene la acumulación de bienes de consumo, es indispensable cuestionarnos de dónde vienen. ¿Estamos completamente seguros de que las miles de playeras sobre las que estampa la imagen de #Frida no fueron maquiladas en condiciones similares a las de las empresas del edificio Bolívar esquina con Chimalpopoca en la Colonia Obrera?.

Espacios similares existen en todo el Sur Global y operan gracias a complejas redes de complicidad entre la élite política y la empresarial que se benefician enormemente de la explotación laboral -principalmente de mujeres en el caso de las maquiladoras- y de la explotación del medio ambiente. Incluso en coyunturas como la que estamos atravesando, consideramos relevante consideramos relevante llevar a cabo reflexiones profundas desde miradas críticas para que nuestra solidaridad no contribuya a cadenas y prácticas de explotación.

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DESCRIPCIÓN DEL PRODUCTO

Los ABSORBENTES MENSTRUALES son una alternativa económica, de bajo impacto ambiental y en un esquema de maquila justa; que debido que es reutilizable, rellenable y de secado rápido se pueden usar en condiciones de escasez de recursos.

Las toallas y calzones de absorción menstrual pueden ser rellenados con papel higiénico o con insertos de telas absorbentes, representando una alternativa de protección menstrual barata, que una vez entregado no requiere de insumos específicos más que papel sanitario o la tela.

El producto está basado en la tecnología de la diseñadora industrial colombiana Diana Sierra, CEO y fundadora de Be Girl, un proyecto que busca promover la educación de las niñas a través de la garantía de medidas prácticas y sanitarias.

POR QUÉ ABSORBENTES MENSTRUALES  Y NO TOALLAS SANITARIAS O FEMENINASgifabsorbentes.gif Generalmente los productos para la menstruación como las llamadas toallas sanitarias o femeninas funcionan como un producto de intermediación entre la mujer y su menstruación: alejándola de la relación con su cuerpo menstruante y sus funciones, haciendo difícil la comprensión de este proceso natural y cíclico al no tener un conocimiento sobre el olor y color de la sangre por ejemplo. Además normalmente se representa higienizada (sangre azul), utilizando eufemismos (“esos días”) y sin enunciar de manera clara de qué se está hablando.

Al pensar en el nombre del producto hicimos un esfuerzo por alejarnos de la palabra toalla que hace referencia a limpieza más que absorción. También de manera importante nos alejamos de la palabra “femenino” que llama al género y no al sexo, decidiéndonos por una palabra que hiciera referencia al nombre del proceso y a la necesidad de producto. Es por esto que nos decidimos por el nombre ABSORBENTE MENSTRUAL.