#resonancias: kajwel tojk

Chiapas es una de las mayores regiones cafetaleras de México, con un total de 73,742 productores en 228,254 hectáreas, las cuales en su mayoría son tierras comunales. Este sistema de distribución y posesión de la tierra ha permitido que grupos de familias puedan cultivar café. Este es el caso de las 35 familias de Ocotepec, que colaboran con el proyecto Kajwel Tøjk, que en Zoque significa Casa de Café.

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Ocotepec está ubicado en la sierra norte de Chiapas entre 950 y 1300 metros sobre el nivel del mar. Las montañas cuentan con un clima cálido y húmedo por sus lluvias constantes y tiene una gran diversidad de vegetación por lo cual sus suelos son de cultivo. Gracias a estas condiciones la principal actividad económica es la siembra de café. Sin embargo, existen diferentes problemáticas a las que se enfrentan la región, como: los bajos precios de compra, los intermediarios y las crisis de plagas.

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Si bien México es el quinto país en exportar el café a nivel mundial, no es una actividad que beneficie directamente a lxs productorxs. Por esto es muy común que en las zonas cafetaleras sean prevalentes los ingresos bajos, perpetuando un ciclo de pobreza en la región. Siendo conscientes de estas problemáticas, en el 2005 la Misión Salesiana y productores locales iniciaron con el proyecto Kajwel Tøjk Casa de Café.

El proyecto es una iniciativa de economía social y solidaria que apoya a la comercialización de café tostado y molido libre de químicos. Es producido, procesado y distribuido por familias de Ocotepec, evitando así a los intermediarios en la cadena de valor. El objetivo es que el beneficio vaya directo a quien produce y sus familias, incentivando de esta forma el motor económico regional.

Kajwel Tøjk promueve tres acciones:
1) Incentivar el campo mexicano y su producción de café.
2) Brindar la oportunidad a los campesinos de continuar el trabajo de su tierra y obtener un ingreso digno.
3) Incentivar la economía nacional por medio de consumo de productos mexicanos.

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Parte de los ingresos de la comercialización del café se destinan a la formación comunitaria para que más niños y niñas continúen asistiendo a la escuela. Los proyectos de economía solidaria, como Kajwel Tojk, integrados por familias y grupos interesados en mejorar las condiciones de vida de las personas son propuestas que muestran las diferentes estrategias que pueden generar un beneficio social.

Referencias:

Centro de estudios de las finanzas Públicas (2001). El mercado del café en México. Recuperado de http://www.cefp.gob.mx/intr/edocumentos/pdf/cefp/cefp0542001.pdf

Enciclopedia de los municipios y delegaciones de México. Ayuntamiento de Ocotepec. Recuperado de http://www.inafed.gob.mx/work/enciclopedia/EMM07chiapas/municipios/07060a.html

INFORME ANUAL

Las economías capitalistas de sobre-explotación son posibles, en parte, por la invisibilización de los procesos de producción. Los productos aparecen como salidos de un vacío completamente higiénico e inofensivo. Pensamos que la transparencia de todos los procesos permite no sólo compartir información, ponerla sobre la mesa para ser discutida y mejorada, sino que sirve para hacer visibles estos procesos así como sus implicaciones en el medio ambiente y las personas, en lo concreto de las vidas y cuerpos que son atravesadxs cotidianamente en la elaboración de productos.

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Cuando de ventas se trata la transparencia de la información sobre la circulación económica  permite entender las formas de valoración del trabajo, señalar qué economías se están promoviendo, de qué manera se está haciendo, y pone a la luz para el/la compradorx qué relaciones de explotación o cooperación está promoviendo y apoyando.

El producto no aparece mágicamente en nuestras manos, la visibilización aporta a romper con la cadena de consumismo que invisibiliza todos los procesos de producción y retribución económica que generalmente descansan sobre la explotación y el despojo.

La valoración de unos trabajos sobre otros se ve reflejada en las desigualdades económicas que sostienen al sistema y éstas a su vez se justifican con ideas y estructuras de pensamiento capitalista.

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En Recrear pensamos que la labor de hacer con las manos, que los conocimientos no universitarios, la expresión escrita y todos los trabajos que se desempeñan tienen un valor importantísimo y las personas que los llevan a cabo también. Es por esto que todas las personas que colaboran en Recrear son retribuidas económicamente con la misma cantidad, 50 pesos la hora.

El tema económico si no se discute, si no se transparentan los procesos que creamos y recreamos no tendremos nunca posibilidad de transformar las estructuras de fondo que mantienen las injusticas sobre las cuales se alimenta este sistema. Este es un esfuerzo insuficiente, apenas una tentativa que con el corazón puesto en ello compartimos para empezar a hacer este largo camino que pensamos imprescindible. Estamos ahora en la labor de sistematizar los procesos con más atención y tiempo para poder compartir más y mejor con ustedes el siguiente año toda esta información que es práctica y que pretendemos aporte a construir otras formas de intercambio y consumo.

#colaboradorxs: Maria Méndez Rodríguez

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Maria Méndez Rodríguez es de Aguacatenango en el municipio de Venustiano Carranza, Chiapas. Desde muy pequeña María ha bordado; “desde que vamos creciendo aprendemos”.  A los 10 años comenzó a bordar y 27 años después continúa con el oficio, compartiéndolo con su hija quien poco a poco lo va aprendiendo.

Para María el bordado ha sido un camino, “conforme fui creciendo el trabajo fue mejorando y por eso hasta ahorita mi trabajo es bordar”. El bordado es una labor que le permite sostener, junto con su pareja, a su familia.

“No es fácil. A veces cuando uno quiere echarle ganas, porque este trabajo es estar sentada todo el día, es estar sentada echándole ganas a veces ya uno se cansa.“

María nos cuenta que aunque ahora se hace más el bordado rococó y nudo, los bordados tradicionales de Aguacatenango son los de las flores de margarita. Los cuales ella busca “sacarlo bien”, hacerlo con todo cuidado y dedicación: lavando los hilos, cuidando que no se despinten, innovando en el tipo de tela.

“Cuando alguien te valora el trabajo pues se hace con más gusto, con más gusto tratando de buscarle diferentes diseños, diferentes bordados. Y así se siente uno mejor. Porque las personas lo valoran el trabajo.”

Para transmitirle el tipo de bordado de margarita a su hija, María con mucho cariño le dice “sabes qué hijita, empieza con la cadenita”.  Conforme va aprendiendo y mejorando se sigue con las hojas, después con las flores y finalmente aprende a formar la blusa.

“Porque eso es algo que hacemos nosotras tradicional, nosotras lo formamos todo hecho a mano. Todo todo, el plisado el costurado, todo conforme vamos creciendo vamos aprendiendo. Ese es nuestro trabajo “.

María nos cuenta que casi la mayoría de los hombres de su comunidad migran a otros lugares, ella cree que se debe a que en Aguacatenango no hay forma de estudiar y tampoco hay muchas opciones laborales. Entonces, la mayoría de los hombres deciden trabajar fuera, generalmente como albañiles en las construcciones.  En el caso de las mujeres -ya que la mayoría de veces tienen hijos o familia de quién encargarse-  la forma en la que contribuyen a la economía familiar es por medio del bordado: “nosotras como mujeres tenemos que echarle”.  De tal forma, con el bordado,  María puede trabajar desde casa, cuidando a sus hijos, dándoles estudio.

María detecta que algo está cambiando en los patrones laborales y migratorios de los jóvenes de su comunidad. Nos cuenta que las mujeres más jóvenes ya no quieren seguir bordando porque la mayoría de las veces no se les paga como se debe, entonces prefieren migrar para trabajar como empleadas domésticas. Esto implica que migren de su comunidad a otros municipios o estados.

A María le emociona colaborar con #recrear, nos cuenta que le gusta la idea y espera vender más “me siento agusto y cuando vengo a entregar no me regatean, así sí se siente uno agusto trabajando: cuando se valora”.

#traducciones: La Colección Ivy Park de Beyoncé se está fabricando en Sweatshops (maquilas de explotación extrema).

Imagen: Top Shop
El artículo “Updated: Beyoncé’s Ivy Park Collection is Being Made in Sweatshops ” fue escrito originalmente en inglés y publicado por The Fashión Law el 16 de mayo del 2017. Fue traducido por Quetzali del equipo de #recrear, puedes leer la versión original aquí.

La nueva colección Ivy Park de Beyoncé se fabrica en condiciones de explotación a trabajadorxs, quienes ganan tan poco como de $6.17 dólares al día (técnicamente el doble del salario mínimo en Sri Lanka), esto según fuentes, incluyendo The Telegraph. La mega-estrella y la llamada ‘colección feminista’ llegaron a los aparadores en mayo del año pasado, con el supuesto objetivo de “apoyar e inspirar a las mujeres”. Desde el lanzamiento (Beyoncé y su colección) fueron rodeadas de controversia ya que las prendas son supuestamente fabricadas en Sri Lanka por costureras mal pagadas quienes trabajan en condiciones que se asemejan a “esclavitud de maquilas de explotación extrema” o esclavitud de sweatshops.

Una costurera de 22 años, una de las mujeres encargadas de manufacturar la colección Ivy Park para MAS Holdings, un gigante exportador de prendas de vestir y accesorios de Sri Lanka, le dijo a The Sun del Reino Unido, que ganó 18,500 rupias (algo como $125 dólares al mes), aproximadamente la mitad del salario promedio de Sri Lanka. Comentó también que ha trabajado turnos diarios de más de 9 horas, cinco días a la semana, más tiempo extra.

Las trabajadoras, en su mayoría mujeres jóvenes de aldeas rurales pobres, sólo pueden permitirse vivir en casas de huéspedes, comúnmente proporcionadas (a un costo) por lxs propietarixs de las fábricas, y trabajan más de 60 horas a la semana para llegar al fin de mes. La trabajadora que habló acerca de las condiciones asociadas a la manufactura de la línea Ivy Park es hija de agricultorxs de una aldea remota a 200 millas de la fábrica de Katunayake. Comparte una habitación del 10 por 10 pies con su hermana de 19 años. “Todo lo que hacemos es trabajar, dormir, trabajar, dormir” dijo anónimamente a The Sun por miedo a ser despedida o peor.

MAS Holdings emplea 74,000 trabajadoras de prendas de vestir en 48 fábricas a través de Asia, y ha sido vinculado a acusaciones de maquilas de explotación extrema varias veces en el pasado.

En cuanto a Beyoncé, que cuenta con un valor neto de $450 millones de dólares aproximadamente, ya tiene un poco de historia en la moda rápida, después de unirse a la famosa gigante de la moda rápida, H&M, para una colección en el 2013. Al igual que la vez pasada, ha estado promoviendo la colección (y sus camisas de $25 dólares) y es la cara principal de la campaña, diciendo cosas como: “La belleza verdadera esta en la salud de nuestras mentes, corazones y cuerpos. Sé eso cuando me siento físicamente fuerte. Soy mentalmente fuerte y quiero crear una marca que haga sentir a otras mujeres de la misma manera”. La marca tenía proyectado ganar $10 millones en 2016 solamente con la colección Ivy Park.

Hablando de las recientes revelaciones, Jakub Sobik de la organización con sede en el Reino Unido, Anti-Slavery International dijo: “Estas condiciones equivalen a una forma de esclavitud de maquilas de explotación extrema. Hay una serie de elementos aquí que encajan en los términos de esclavitud, como la baja remuneración, la restricción del movimiento de las mujeres en las noches y el bloqueo.”.

Como hemos dicho en el pasado, para una celebridad con una influencia tan inmensa como Beyoncé, romantizar la moda rápida es simplemente inaceptable. No sólo está ratificando a la moda rápida en su cara, si no que se está alineando con el trato a menudo inhumano de las trabajadoras de ropa (ya sea en forma de lugares de trabajo inseguros, abuso físico y/o sexual en el trabajo, fallas en proveer compensaciones adecuadas o compensaciones por completo en algunas circunstancias, etc. – todos eventos comunes relacionados con la manufactura de la moda rápida) o la devastación medioambiental asociada que va de la mano con tales modas tóxicas y desechables. Mientras tanto, “Queen Bey” se ha alineado con (y capitalizado en) el movimiento feminista. ¿Suficientemente hipócrita?

Nota: Ni Topshop ni la campaña de Beyonce’s han negado dichas alegaciones. Sin embargo, el equipo de Beyoncé publicó una declaración diciendo: “Ivy Park tiene un riguroso programa de comercio ético. Estamos orgullosxs de nuestros esfuerzos sostenidos en inspecciones y auditorías de fábricas, y para garantizar el cumplimiento, nuestros equipos alrededor del mundo trabajan de cerca con lxs proveedorxs y sus fábricas.

#resonancias: cokö & co

Cokö & co. una empresa mexicana de ropa hecha de tela de bambú y algodón orgánico. El proyecto fue fundado por Sofía Maya Celis motivada en tener un proyecto a través del cual pudiera tener un impacto social sin dañar el medio ambiente. Sofía tiene 27 años, es originaria de Irapuato, Guanajuato y en la actualidad  reside en Querétaro, Qro.

Cokö & co comercializa prendas para bebés maquiladas en el Ce.Re.So femenil de Querétaro realizadas con telas de bajo impacto ambiental.  Las telas son importadas desde China, estas son cultivadas orgánicamente, el 80% del agua que se ocupa para el riego es pluvial y no dañan al tierra ni a las personas que la trabajan, ya que no utilizan fertilizantes químicos. Los diseños son realizados por Sofía y toman forma con Rosa y Luli, quienes son las encargadas de corte y confección.

No le fue sencillo empezar, ya que primero se encontró con diversas dificultades para poder importar las telas, debido a las restricciones arancelarias que existen. Además de los retos que representa trabajar en un penal, por las complicaciones burocráticas. Sin embargo, ha dedicado esfuerzos para poder trabajar en conjunto con el Ce.re.So. bajo el esquema de comercio justo, siempre respetando la labor y el ingreso justo de cada una de las colaboradoras.

Poco a poco ha comenzado a vender las prendas por medio de redes sociales, además de participar en diferentes bazares. Lo más importante para ella es promover un balance entre la ropa que utilizamos y el bienestar de la Tierra. Visibilizando tambièn  que este tipo de prendas no sean exclusivas de un solo sector, por ello busca que las prendas sean ecológicas y de precios accesibles.

Durante este proceso ha realizado vínculos con más proyectos como Xinardi (aplicaciones y accesorios con materiales 100% reciclados), Esarte (collares y pulseras artesanales), y Reijan (productos de higiene personal y cosméticos orgánicos).

Xinardi y Esarte son dos proyectos que también colaboran con las reclusas en Querétaro. Ellas diseñan algunas de las prendas y colaboran  juntas cuando participan en bazares y otros lugares de venta. Con Reijan están trabajando en la realización de un paquete desmaquillante que incluye: desmaquillante natural y una toalla de bambú ecológica.

Sofía recomendaría a quienes tienen la convicción de iniciar con un proyecto o empresa  que sepan que se puede generar dinero sin comprometer los valores éticos y morales. Es decir, se pueden crear empresas con principios de comercio justo y que el principal enfoque sea la sustentabilidad ecológica: “no hay que sacrificar unas cosas por otras”.

#problemáticas: La Cerámica de Querétaro y de cómo hacemos Arqueología

Por Crisna Donají Sánchez Ramírez

En estudios arqueológicos, desmenuzamos la comprensión de las piezas cerámicas por medio de diversos atributos: desde los más minúsculos y microscópicos como la composición de sus pastas, hasta la forma de los objetos; su uso y función, pasando por las técnicas de elaboración, cocción y decoración, hasta llegar a análisis iconográficos. Todo lo anterior, para tratar de responder –y preguntar más- sobre los grupos humanos que realizaron y usaron estos objetos.

Pensar la cerámica de la Región de Querétaro es pensar en muchísimas posibilidades, y quizá huecos; hacia la Sierra Gorda, existen vestigios arqueológicos de la producción alfarera local que nos hablan sobre la poca variabilidad en técnicas de decoración y manufactura en comparación con otras zonas del país. No obstante, también tenemos piezas con mayor diversidad decorativa y acabados de superficie hacia los Valles. Pero ¿Qué se produce hoy en día? recordemos que el barro, además de ser un elemento de fácil preservación, también es una materia prima con posibilidades infinitas.

Existen instancias públicas que colaboran con alfareros procedentes de los Municipios de Colón, Ezequiel Montes, Cadereyta, Amealco y Jalpan de Serra; en sus talleres, se produce de manera tradicional y algunos de los (ranciamente llamados) “apoyos” que el gobierno les ha otorgado son por ejemplo;  la sustitución de hornos de leña por hornos de gas, así como la sustitución de “greta”[1] por otro tipo de esmaltes y barnices; también se ha buscado la compra de la materia prima o arcilla en los casos donde ésta es de muy difícil y riesgoso acceso.

Si bien, las instancias públicas tienen el deber de resguardar y promover el conocimiento de estas técnicas tradicionales, es tarea de los consumidores buscarles sitio en nuestra cotidianeidad y memoria. Además, no todos los objetos de barro son utilitarios en el más estricto sentido de la palabra, ejemplo de ello es el trabajo del ceramista Ángel Santos, cuya creatividad y devoción a su oficio le ha llevado a crear piezas de indudable valor artístico, además de haber fundado  “Herencia Milenaria”,  una Asociación Civil de Artesanos con la que se reitera que hay que hacer una mirada al artesano; “…por su riqueza, por su diversidad y por lo que cada uno de ellos representa; ése cúmulo de historias, ése extraordinario acervo que está ahí representado y es parte muy importante de nuestra identidad”.

A pesar de las casas de artesanos que existen, es difícil saber el nombre del taller, técnica y artesano que creó las piezas que hoy se mercan con etiquetas coquetonas de gobierno del estado. Si bien, las instancias públicas se jactan de no tener el papel de “intermediario” al momento de ofrecer piezas artesanales, carecen de una brújula crítica y sensible que desmenuce la importancia de las creaciones; la creciente demanda –impulsada por un turismo de consumo-ha desvanecido el valor de las técnicas que decenas de personas aprendieron luego de generaciones, interpretaciones, revalorizaciones y pobreza, ejemplo de ello es el creciente folclorismo entorno a las muñecas otomís que ha desembocado en mojigangas que “adornan” a manera de estandarte cualquier evento de carácter “tradicional”.

La cerámica no es un caso aislado, las instancias oficiales que ofrecen productos de esta materia prima-muchas veces con poco esmero-carecen de la sensibilidad para compartir con los compradores información referente a las técnicas decorativas y de producción que desarrollan los artesanos. Pese a que cuentan con bases de datos y demás registros, el comprador incauto se lleva a casa un “recuerdito” que no le dirá nada sobre la personalidad de la técnica cerámica en Querétaro, mucho menos le hablará sobre el taller donde se coció su objeto; nada le dirá sobre los pesares y ambiciones de sus creadores o sobre sus maestros y competencia, nada le dirá del paisaje, el aroma ni las manos de quien creó el peculiar objeto del cual se enamoró.

En este sentido, Recrear es una oportunidad para conocer las personalidades de quienes elaboran con dedicación, profesionalismo y perfección los objetos que en miles de años seguramente serán vestigios arqueológicos; es una plataforma que documenta los oficios y trabajos artesanales, cuya importancia impacta de manera directa en quienes estudiamos las sociedades humanas vivas y muertas, es una referencia obligada para poner rostro a los hacedores de magia, llámese textiles o cestería, llámese barro o cerámica. Porque la persona que hizo lo que uso tiene vida y nombre real, porque su trabajo merece reconocimiento económico y social.

[1] La “greta” es un barniz con alto contenido de plomo y que por mucho tiempo fue el pretexto perfecto para que se dejaran de consumir utensilios domésticos de barro.

#colaboradorxs: Jaz

Por: Jaz

¿Que por qué lo amo? No sé cómo se atreven a preguntármelo todavía ¿Que por qué lo amo? ¡y es que cómo no hacerlo! Si tiene absolutamente todo: es bonito, es interesante, jamás deja de sorprenderme, con él tengo las experiencias más divertidas y siempre tiene algo que enseñarme.

Por eso amo a México, porque en cada paso que he dado me ha hecho amarlo más. Porque la gente que he conocido hace que me sienta orgullosa de ser uno como ellos, una mexicana. Porque jamás terminas de conocerlo, siempre habrá un lugar más, un camino nuevo y un destino que no te dejará escapar, que simplemente te va atrapando.

Pero toda esta inspiración ha nacido gracias a esas personas que me enseñaron que así es como se debe vivir la vida, que de esa madera estamos hechos, que la pasión es una conexión entre corazón y manos. Esto no son anécdotas de viaje, es un tributo que le hago a todos los momentos que me han marcado y a aquellas personas que me han dejado reflexionando cada que se termina una plática. Esas personas son  lxs artesanxs, aquellos que están en la ciudad, en la comunidad más lejana, en algún mercado o justo a lado nuestro, no importa dónde. Por cierto, esta entrada debía de ser una presentación, pero como siempre terminé hablando de otras cosas (de México).

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¡Hola! yo soy Jaz Talamantes, tengo 23 años, diseñadora de Guadalajara, aunque actualmente vivo en Oaxaca, porque precisamente quise estar en contacto con la magia que sucede en las calles, en los talleres, en cualquier lugar por donde camines.

Actualmente mi enfoque está dirigido al arte textil y qué mejor lugar que esta ciudad. Mi decisión de estar acá quizá fue un poco abrupta para mucha gente, pero al final creo que así empiezan las buenas historias y quien no arriesga para hacer lo que le gusta, está perdiendo el tiempo.

Al poco tiempo de vivir acá me contacté con el equipo de Recrear y desde que empecé a seguir a la marca me di cuenta que es un proyecto sumamente congruente, cosa que  no se encuentra tan fácilmente, es por eso que no dudé en sumarme a este equipo.

Cuando vivía en Guadalajara me daba cuenta que al buscar artesanos muchos vivían en la periferia de la ciudad, estos mismos artesanos tenían que trasladarse y vender (o dejar) sus productos con los intermediarios, sin embargo, muchas veces su trabajo no se reconocía como una artesanía porque ‘trabaja en la ciudad, ya no es como un artesano en su comunidad’. El trabajo con artesanos urbanos es la cualidad que más me gusta de Recrear, es darle cara a un sector que muchas veces es ignorado o desacreditado, es una forma de consumo que te sensibiliza con la realidad actual, y eso es un reto enorme pero al mismo tiempo es una satisfacción gigantesca al saber que se genera un impacto positivo en muchos sentidos. Por eso y muchas cosas más, estoy feliz de compartir mi tiempo, mis experiencias y mi pasión con ustedes y este equipo.

Que nuestros pies nunca se cansen de conocer nuestro México, que las palabras se llenen de orgullo al hablar de él. Tengo un objetivo muy claro y es que buscaré contagiar el amor que le tengo a mi país siempre.

Nos seguimos leyendo.

 

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